28.8.06

Ganas y formas de decir algo


La comunicación era inminente, se sentían muchas ganas de decir algo. Lo que fuera. Corrió al messenger y efectivamente una muestra muy pobre de la población se encontraba en línea. Desidió abrir un blog, entrar en la modernidad, buscar nuevas formas de decir algo. De decir algo. Decir algo. Ganas y formas de decir algo son harinas de costales diferentes.



Regresó a su silla, enrolló un poco más la cortina para dejar entrar a un conjunto de partículas o rayos luminosos de un mismo origen, que se propagan sin dispersión hasta el piso blanco. Escondiendo en una oración la bipolaridad entre la energía y materia de esos rayos-partículas de sol. Pensó en dibujar un rostro, alguien con los ojos cerrados y el ánimo agradecido por el baño de luz dorada. Pondría un amplio espacio negro sobre el cual volarían a través de la nada puntos de luz desde la estrella de helio hasta la cara del mundano ser. Dicho ser no tendría conciencia de la nada, ni de la estrella de helio. Sería natural tener a la bola de fuego apareciendo y desapareciendo tras lapsos de tiempo orbitalizados en ritmos cíclicos.

Pero no dibujó nada, sólo lo escribió y lo posteó en el blog. La comunicación cerró su ciclo, un microciclo más. La muestra de población sometida a la prueba de telepatía terminó la lectura presente y continuó con su respirar dentro de la atmósfera terrestre.

1 comentario:

Lilián dijo...

Aquí estaré telepateando falsamente...