24.10.08

Centrífugo

1.1.1.1.1. Trámites.
Estoy en una esquina frente a la vía expresa, tengo que esperar a que el dealer aparezca. Hace un poco de frío. Intuyo que serán más de diez minutos los que estaré en esa triste esquina esperando. Ese día decidí no hablarle al taxista con el que usualmente hacía tratos. Mido al tiempo a través de la duración de The Past is a Grotesque Animal, la escucho dos veces seguidas y el dealer no llega. Ese simulacro de lluvia ligera sigue cayendo sobre Lima. No tengo la menor idea de qué haré. Me gusta cuando empiezan los coros con sus uuuuu uuuu uu justo después de she gets hysterical. Espero. No pasa nada. Llega, me entrega el paquete envuelto en papel aluminio.

1.1.1.1.2. Estados de cuenta.
El hotel es frío también. Los pasillos solos, las alfombras gastadas, la cama revuelta, el cuarto solitario, el teléfono mudo, la televisión en el canal de pornografía, el paquete de aluminio abierto, los espejos empañados, el internet inalámbrico fuera de alcance, los jabones pequeños, el champú pequeño, las toallas ásperas, la cortina de la regadera con hongos, los pensamientos encerrados dando vueltas, la maleta eructando ropa, el humo cerca de las cortinas verdes, el simulacro de lluvia insistente, el tiempo fijo, las recepcionistas intrigadas. Allá afuera el mundo completo adentro del universo completo con un saldo a favor y otro en contra.


1.1.1.1.3. Políticas.
No hospedarse en hoteles fríos.

No fumar en cuartos de hoteles solitarios.
No querer empaparse con simples simulacros de lluvia.
No insistir en la lectura.
No buscar historias ni aventuras.
No conseguir internet inalámbrico.
No sanarse.
No redimirse.
No volver.
No cambiarle al canal de pornografía.
No concentrarse.
No olvidar ni recordar.


Tomado de las licuadoras mentales.

1 comentario:

Falso Contreras dijo...

Se dice déficit. Así es mejor.