8.2.12
Principios de la teoría de la procrastinación.
En cuanto parece que quiero hacer alguna cosa se formula sin reparo en mi cabeza el plan del desarrollo de dicha actividad. Muevo un dedo para accionar el plan pero mi dedo se dirige hacia otra parte, jala a mi cuerpo entero a otra actividad y entonces mi cabeza monta al instante un nuevo plan de desarrollo para la otra actividad. La inercia de los movimientos corporales compite contra la inercia de los movimientos cerebrales y me quedo fijo en una inactividad hasta que el recuerdo de alguna cosa pendiente surge de la nada. De inmediato mi cabeza monta un plan de desarrollo igual de elaborado que los otros, se manda la señal de acción a los músculos y aunque mi cuerpo se mueve es solo para hacer otra cosa o irse a otro lado. Regresa la ficción de las vidas no documentadas y me quedo fijo en una inactividad hasta que parezca que quiero hacer alguna cosa o el recuerdo de alguna cosa pendiente surja de la nada para continuar así hasta que alguien o algo desamarre el amarre y el plan de desarrollo sea ejecutado hasta sus últimas consecuencias, es decir, hasta la perfección.
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