28.3.08

¡Gol contra mi Mac!

Llego a la sala de espera K de mi tan amada T2 y me voy al pasillito casi oculto donde hay conexiones para enchufar las compus a la energía eléctrica. Los de las águilas de América andaban regados por toda la sala de espera, uniformaditos con sus playeras amarillas y shorts azules, calzado deportivo y casi todos con ostentosos relojes que parecían muy pesados (heavy stuff). De entrada los vi y no le di mayor importancia, los futbolistas también tienen derecho a viajar, y estoy seguro que miles de millones de personas han de pensar que hasta tienen más derecho a viajar que uno, pero esa es harina de otro costal.

Total que saco mi Mac y me enchufo, a los pocos segundos llega un güerito estrellita, se sienta a mi lado y saca su MacBook Pro también y se enchufa, pocos segundos después llegaron otros pateadores del esférico a reunirse con el güerito estrellita y se pusieron a jugar poker por Internet. Me di cuenta que el güerito era estrellita porque empezaron a desfilar muchas personas, hablo de varias decenas, a pedirle autógrafos al pateador en cuestión. El güerito, hasta eso, medio amable con la gente. Ojala me supiera su nombre y pudiera decirles quién es. Sus compañeros se peleaban la compu para jugar mientras el otro estampaba su firma en los papeles de los fans. Los fans se iban diciendo cosas como, “ay, que lástima que no tenemos una playera del América para que nos la hubiera firmado para el Ratón, se hubiera cagado si le llegamos con eso”.

Si ya antes había pensado que fui demasiado lejos al comprarme una MacBook Pro, ya que en realidad mi trabajo no amerita este trasbordador espacial de las compus; pero pues uno tiene la posibilidad de hacer estas mamadas y las hace, ni modo. Ahora me sentí peor al ver que el güerito estrellita se había comprado una igual a la mía, con el aparente propósito de sólo jugar a las cybercartas en ella. Tal vez estoy haciendo prejuicios, pero si tratamos de aterrizar en la realidad, no creo que la estrellita rubia explote más su Mac que yo. Y me siento mal por que pienso en Dalia, que de repente le batalla con su Mac y que ella es la que debería de tener mi Mac y no yo. Avanzo y reflexiono sobre el desbalance del neoliberalismo de mierda en el que vivimos. Avanzo más y acepto lo bien que se siente tener este equipo en mi poder. Y me doy cuenta de muchos retrocesos.

El miércoles jugó el América contra el San Martín en Lima y perdieron 1 a 0, felicidad oculta en mí. Mis compañeros de trabajo hablaban bastante del partido en los días pasados, más si tomamos en cuenta que entre ellos hay mexicanos y peruanos. Yo, al margen. Lo mismo cuando los viernes me quedo en Chincha y salimos al Mezcal a tomarnos unas chelas, yo al margen de la música y la peda. Lo mismo cuando llegan las muchachas pintarrajeadas a ligar, yo al margen de los ligues innecesarios. Justo ayer el Gerente de Habilidades Gerenciales habló en privado conmigo y me dijo que soy egocéntrico. Es la historia de mi vida, ser egocéntrico. Antes me agüitaba un poco, pues en el fondo uno siempre tiende a querer ser aceptado por los otros. Pero ahora que ya soy un adulto contemporáneo, tengo la certeza, seguridad y disque madurez de mi lado, puedo ver fijamente a los ojos de cualquiera cuando venga y me juzgue de egocéntrico (que además sí lo soy, pero no en la forma en que ellos creen) y callarlo sin tener que abrir la boca. El orgullo lo he vaporizado en los sudores cuando hago ejercicio y vivo mucho más tranquilo ahora sin un ápice de él.

Cuando el San Martín metió gol yo estaba en la regadera después de haber salido de la alberca y oí el grito de gol. “Mierda de mierdas” otra vez hacia mis adentros. Pero no me amargo, sólo me da risa, de esa risa interna que últimamente he desarrollado y es maléfica y está bien padre.


Tomado de la bella durmiente.

1 comentario:

dalia. dijo...

el américa, jajaja.
su tono amarillo horrible.
la primavera es amarillo mas cálido.
la primavera está dura.
mi mac está bien caliente.
tuve pesadillas anoche.
hay un infierno en mi garganta.
las chanclas hacen talones negros.
y tú pegando piernas con el guerito del américa.
y tienes alberca.
sudas?