12.3.10

2

La gran mayoría de las veces, sin embargo, el pensamiento ordinario es una empresa chapucera y de aficionados.

Una segunda causa de unzerstörliche Melancholie (de 'melancolía indestructible').

'Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento' de George Steiner.

11.3.10

1

En frentes absolutamente decisivos no llegamos a ninguna respuesta satisfactoria, mucho menos concluyente, por inspirado y coherente que sea el proceso de pensamiento, ya sea individual o colectivo, ya sea filosófico o científico. Esta contradicción interna (aporia), esta destinada ambigüedad, es inherente a todos los actos de pensamiento, a todas la conceptualizaciones e intuiciones. Escuhad atentamente el tumulto del pensamiento y oiréis, en su centro inviolado, duda y frustración.

Éste es un primer motivo para el Schwermut, para la pesadumbre.

'Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento' de George Steiner.

2.3.10

C'mon

A micras de llegar a la verdad, sobre el filo de la certidumbre. Golpeas con una intensidad sorda la atmósfera que te contiene. El aire moldea tus golpes, no me distraigo con facilidad. Pasos hechos de pura costumbre como siglos que no pasan. De lo común a lo convencional en la penosa tentativa de ser inteligente. Comprimes todo lo frágil en una media vuelta de 269° típica e infantil. La tangente y la hipotenusa contra la cosecante en lodo hirviendo. Me desgasto bajo las alcantarillas pordiosero de lluvia.

Se protege, me protejo, te proteges, se protegen, nos protegemos.

Esperando al huracán clase 6, a micras del fin del mundo. C’mon Barbie, vámonos de fiesta. Cada cual por su lado, raspando lugares comunes. Leyendo la historia completa, la verdad puesta en letras. A micras de lo que no existe, neutrinos en todos lados. Neutrinos por todos lados, adentro y afuera. Neutrinos de furia, neutrinos de placer, neutrinos que adeudan.

Cierro los ojos y observo largas pistas de aviones con sus luces parpadeando en línea recta hasta el fondo en una lejanía impracticable. Luces que se convierten en ojos rojos de ratas. Es tranquilizante estar rodeado de oscuridad y ojos rojos de ratas. El imperio cae de nuevo, eso es todo, el mundo no termina. No todavía, quedan bosques, selvas y siglos que van a pasar. Sobre los bosques, las especies, las especias y las moscas. Y los ríos y todo irá a parar en el mar. Las cucarachas nada, no habrá radiación vagando en la superficie. Nubes rojas y amarillas todo el tiempo, los polos invertidos tal vez. Los polos derretidos solamente, los polos bipolares, sin magnetismo.

Tenemos muchas bodas por delante, sonrisas y. Champagne para todos. Brunch con mimosas entre jardines frente al mar. Convenios por firmar que nos hagan seres más convenientes. Cumbres con dirigentes rescatando, como perros rescatistas. Viñedos por todo el mundo, vendimias y primaveras con flores. Mujeres descalzas aplastando las uvas. Hombres con chelos, niños con flautas. Adolescentes tomando decisiones indescriptibles.

E indígenas con su hambre, que es sólo de ellos. ¿Los problemas de todos son los míos también? ¿Tuyos? Eso es lo tuyo, tómalo. Lo mío es. La definición precisa del nosotros. El peso del yo, la contraparte del tu, lo abstracto del eso. Frío desplazando su territorio, animales migratorios en marcha. Y yo aquí vivo, quisiera migrar también pero no puedo. Aquí está mi casa y mi mercado de abastos.

A micras de pedirles sinceras disculpas por existir. Por escribir, que es casi lo mismo. A escasos momentos de terminar, de pedirles dos cosas más. De pedir limosna intelectual. De volverme a callar. De hacerles ilusiones. De reírnos juntos. De acampar en siete continentes. Al mismo tiempo.

Esto no es un poesía.

27.2.10

Todo, todos

Quisiera sentirme conectado como antes, sentir que lo cotidiano se convierte a ratos en especial por el simple hecho de ver las cosas a través del mágico cristal de una visión profunda y sencilla. No sé cómo perdí esa capacidad de existir a un paso fuera del margen de lo común. Ahora soy común, soy la mayoría. Me levanto, desayuno, salgo a la calle, hago de comer, hago ejercicio, leo, me lavo los dientes despostillados y observo al sol entrar por mi ventana con la inclinación correspondiente a la época del año en curso. Ya no hay bolsas de plástico bailando en el aire para mí como en las películas, ni si quiera ensoñaciones que asemejen algunos momentos de mi vida con alguna película lenta. Así todos los días son el mismo día, la misma noche y a veces sale la luna llena. Pasan por mi umbral todos los seres que me rodean en ésta ciudad, todas las edades, todas las complexiones, todos los pesos y todas las texturas y colores de piel; y por sobre todas las cosas, pasan los olores de sus cuerpos. Sí, la culpa es mía, no intentes decírmelo como quien le avienta un salvavidas desde cubierta al que ha caído, si bien que lo sé, no soy un inconsciente. Mis nuevos recursos son la edad ampliándose que suma al tiempo creciente como todas las páginas de los libros que me he chupado por los ojos.

Esto no es una queja.

17.2.10

Hoy me pasó

Me dijo: "vamos al cubil." Resultó ser un reducido espacio rectangular donde apenas cabía un escritorio con todo y computadora, junto a un lavadero empotrado en la pared al fondo. Luego entendí que ese es el lugar ideal para fumar y revisar el correo, ya que está frente al cubo de las escaleras, por una parte; la otra parte que lo hace un cubil perfecto es que desde ahí se puede espiar lo que pasa en las escaleras.

Mi vida como felino.

17.12.09

Música del 2009

Los 12 mejores discos del 2009, en mi pequeña opinión, son:

1. Begone dull care - Junior boys
2. xx - The xx
3. Still night still light - Au revoir Simone
4. Under the pavement the beach - Deportees
5. A strange arrangement - Mayer Hawthorne
6. Real control - Moneybrother
7. The phenomenal handclap band - The phenomenal handclap band
8. Eats darkness - Apostle of hustle
9. Real life is no cool - Lindstrøm & Christabelle
10. Yesterday and today - The field
11. Tarot sport - Fuck buttons
12. Love comes close - Cold cave

16.11.09

Actuar en distancia

Actio in distans. Sobre los modos de formación teleracional del mundo.
por Peter Sloterdijk.


Hay que llamar la atención sobre un engaño omnipresente: mis pensamientos son invisibles para los demás; mi cabeza es una caja fuerte llena de imaginaciones y sueños, que yacen sellados en mí; mis reflexiones dan para un libro que nadie más, excepto yo, puede leer desde afuera; mis ideas y conocimientos me pertenecen exclusivamente, transparentes para mí, impenetrables para los demás y todo esto hasta un grado en el que tal vez ni siquiera bajo tortura sería capaz de compartir con los demás lo que yo sé: este síndrome de representaciones sobre el ocultamiento de pensamientos en el sujeto pensante, cobró importancia en la historia contemporánea de la ilusión privada que nunca debe ser subestimada.

"Durante la mayor parte de la evolución, casi la totalidad de lo que cada persona pensaba y sentía era en tal grado transparente para su entorno, que se asumía como si fueran vivencias propias. La imaginación de las representaciones privadas (que deberían ser transmitidas mediante formulaciones explícitas) no tenía apoyo en la experiencia o en el concepto espacial social: aún no había para cada uno celdas o apartamentos, ni en las arquitecturas imaginarias, ni en las arquitecturas físicas de la sociedad.

"En grupos pequeños, que viven bajo la ley de la mutualidad, el quehacer del uno es el quehacer del otro; también los pensamientos de unos son generalmente los pensamientos del otro. En un mundo así de permeable, la accesibilidad de los otros en situaciones estándar no suscita problemas. Telecomunicadores y mediamáticos literalmente no tendrían nada que hacer, porque las antiguas hordas humanas eran en sí mismas asociaciones mediamáticas puras.

"Esto es también válido para las arcaicas "culturas de la vergüenza", en las que a cada uno le habría gustado volver invisible su interior, porque sufrían bajo la exposición extrema de sus afectos ante la sensibilidad de los demás. El poderoso afecto de la vergüenza es en sí mismo sólo un sedimento evolutivo de la imposibilidad de ocultar el interior ante la sensibilidad de los otros. Los pensamientos privados aparecen desde el punto de vista paleo-psicológico como un absurdo completo. La idea de que existe un interior protegido en el cual el individuo puede cerrar la puerta tras de sí y logra expresarse y reflexionar a sí mismo, no aparece antes del primer giro individualista propio de la Antigüedad. Sus publicistas fueron los hombres, conocidos primero con el nombre de sabios y luego como filósofos, antecesores de los intelectuales modernos y del single posmoderno. Ellos, los inventores del apartheid psicológico de lo individual, dieron una nitidez revolucionaria a la idea de que el pensamiento verdadero sólo es posible como un pensar propio y distinto-al-tonto-pensar-de-las-multitudes. De sus impulsos se deduce el efectivo y amplio modelo-de-la-clausura-en-la-cabeza, cuya perspicacia política se conoce: los pensamientos son libres, nadie los puede adivinar.

"Esta fórmula del liberalismo alemán del siglo XIX significa, en consecuencia, que tan sólo los pensadores de pensamientos nuevos e inesperados son invisibles para los celadores de los pensamientos convencionales. En el mundo de los pensamientos nuevos, el axioma de que los pensamientos del uno también son los pensamientos del otro, pierde cada vez más validez: lo que yo mismo no pienso y nunca he pensado no puedo adivinarlo en los demás. En sociedades diferenciadas, otras personas tienen en efecto otros pensamientos en la cabeza. Y por eso mismo, en esta clase de sistemas se infla la telecomunicación: ésta expresa el nuevo contenido, en el sentido de que la transferencia de pensamientos entre extraños ya no es posible en la forma de la empatía participativa, sino mediante comunicaciones explícitas que superan las distancias y por las que los participantes pagan altos precios a partir del uso de los sistemas de símbolos –sólo hay que pensar en los enormes costos de la alfabetización inicial–, costos que hoy en día todos tratan de reprimir, porque ya han sido socializados en un cien por ciento. (Si el alfabeto fuera tan caro como una red telefónica, se ahorraría decididamente en las palabras escritas).

"En sociedades diferenciadas, con distintos trabajos y pensamientos, son los psicoterapeutas los encargados del entretenimiento y los proveedores de redes los que se deben ocupar de que los individuos no caigan demasiado profundo en la privacidad patológica de sus pensamientos y sentimientos. Sólo hay que recordar que lo privado patológico fue pensado, desde 1900, como lo inconsciente. Eso era hasta un cierto punto plausible, mientras que se pudiera explicar que algunas categorías de lo inconsciente se crean mediante las transferencias de pensamientos de un emisor a un receptor, en las que el sujeto del receptor queda excluido, de tal manera que el individuo no sabe lo que le fue transferido. En este sentido, el concepto de lo inconsciente correspondía a la modernización de la obsesión y la psicoterapia al exorcismo de lo moderno".


Tomado de un mail que me mandó mi hermano.

1.9.09

Clarice Lispector

Fragmento de: Aprendizaje o El libro de los placeres.
Yo podría tenerte con mi cuerpo y con mi alma. Esperaré aunque sea años a que tú también tengas cuerpo-alma para amar, mira a todos a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos. No tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada, hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes, hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa, hemos sonreído en público de lo que no sonreiríamos cuando nos quedásemos solos. Nos hemos temido el uno al otro, por encima de todo, pero yo escapé de eso, Lori, escapé con la ferocidad con que se escapa de la peste, Lori, y esperaré hasta que tú estés más preparada.

Fragmento de: Felicidad clandestina.
¿Cómo contar lo que siguió? Yo estaba atontada y fue así como recibí el libro en la mano. Creo que no dije nada. Cogí el libro. No, no partí saltando como siempre. Me fui caminando muy despacio. Sé que sostenía el grueso libro con las dos manos, apretándolo contra el pecho. Poco importa también cuánto tardé en llegar a casa. Tenía el pecho caliente, el corazón pensativo. Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí unas líneas maravillosas, volví a cerrarlo, me fui a pasear por la casa, lo postergué más aún yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría por unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad. Para mí la felicidad siempre habría de ser clandestina. Era como si yo lo presintiera. ¡Cuánto me demoré! Vivía en el aire... había en mí orgullo y pudor. Yo era una reina delicada. A veces me sentaba en la hamaca para balancearme con el libro abierto en el regazo, sin tocarlo, en un éxtasis purísimo.

Fragmento de: La pasión según G. H.
La cucaracha con la materia blanca me miraba. No sé si me veía. No sé lo que ve una cucaracha. Pero ella y yo nos mirábamos y tampoco sé lo que una mujer ve. Pero si sus ojos no me veían su existencia me existía - en el mundo primario donde yo había entrado, los seres existen a los otros como forma de verse. Y en ese mundo que yo estaba conociendo, hay varias formas que significan ver: uno mira al otro sin verlo, uno posee al otro, uno come al otro, uno está sólo en un rincón y el otro está allí también: todo eso también significa ver. La cucaracha no me miraba con los ojos sino con el cuerpo.
(...)
Lo que yo veía era la vida mirándome. Cómo llamar de otro modo a aquello horrible y crudo, materia prima y plasma seco, que estaba allí, mientras yo retrocedía hacia dentro de mí en naúsea seca, yo cayendo siglos y siglos en el lodo -era lodo y ni siquiera lodo ya seco sino lodo aún húmedo y aún vivo, era un lodo donde se movían con lentitud insoportable las raíces de mi identidad.

Fragmento de: Un soplo de vida.
Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío.


Tomado del p. de las l.

7.8.09

Daydream nation

Let’s go on pretending that the light is neverending.
Beach house.

Pocas palabras terminan en un cuaderno para reservaciones en un supuesto amable bar de la comarca®. Sale lo que un banco a cuatro patas y una mini-mesa ofrecen. Para empezar ni había con qué escribir. El primer intento con un pincelín (primera vez que escribo esa palabra, espero no tener que usarla mucho). Puntuación libre. Segundo intento con un lápiz sin punta. Tercer intento con un lápiz con punta quebrada. Manuscrita art deco. Cuarto intento y arranca esa otra lectura que no se podrá husmear aquí.

Este blog está diseñado para autoajustarse en el largo de sus renglones de acuerdo al tamaño que se le asigne a la ventana del navegador que se utilice para visitarlo.



Tomado del siguiente cuestionamiento: ¿dónde y cuándo es correcto el uso de lo que es el acento? [llueve.gdl]

17.7.09

Daniel 1,6

Hay excelentes juguetes para perros.
Petra Durst-Benning.


La soledad en pareja es un infierno consentido. En la vida de la pareja suelen existir desde el principio algunos detalles, ciertas discordancias sobre las que uno decide tácitamente callarse, con la seguridad entusiasta de que el amor acabará arreglando todos los problemas. Estos problemas crecen poco a poco, en silencio, hasta que unos años después terminan por explotar y destruir cualquier posibilidad de vida en común.

…[cont.]

¡Oh, la vida que los hombres intentan vivir!
¡Oh, la vida que llevan
En el mundo en que viven!
Los pobres, los pobres... No saben amar.

Cuando desaparece la sexualidad, lo que aparece es el cuerpo del otro, con su presencia vagamente hostil; los ruidos, los movimientos, los olores; y la presencia misma de ese cuerpo que ya no podemos tocar, ni santificar mediante el contacto, se convierte poco a poco en algo incómodo; desgraciadamente, nada de esto es nuevo. La desaparición de la ternura sigue siempre de cerca a la desaparición del erotismo. No hay una relación depurada, unión superior de las almas ni nada por el estilo que se le parezca, ni que pueda recordarla de forma alusiva. Cuando el amor físico desaparece, todo desaparece; una irritación taciturna, sin profundidad, viene a llenar la sucesión de los días. Y yo me hacía bien pocas ilusiones sobre el amor físico. Juventud, belleza, fuerza; los criterios del amor físico son exactamente los mismos que los del nazismo. En resumen, que estaba metido en un buen lío.


Tomado de Michel Houellebecq en ‘La posibilidad de una isla’.

12.7.09

Surtido

Do you have a lover? Do you love him tenderly?
This is Ivy League.

Si estoy fumando es porque tengo salud y la puedo poner a bailar, tiene su gracia. El subconsciente también escribe, influido, obvio. M83 de nuevo, esporádico y oportuno, en agradable control.

No quisiera escribir citado a tantos otros, saberme todo eso de memoria. De nuevo la lentitud, que nadie escriba borracho.

El piso es de vidrio transparente y se puede ver lo que pasa abajo, el techo también es de vidrio; transparencia hacia ambos lados.

Algo se conjuga por sí mismo, como una articulación que se desdobla. Esa persona que está aquí en mí se pregunta con un interés inestable hacia dónde es que se dirige su corazón de pasaporte. Se formula algo donde su pensamiento se equipara con el comportamiento de una nación de dudosas finanzas, débiles y gastadas; su narcoestado particular.

La fuerza del destino menguante. La música triste por dentro. El día gris con todo y el cansancio. Las fronteras en los reinos de lo irreal.

Las 3 leyes de Newton: la inercia, la fuerza y la acción-reacción; todo se cubre de explicaciones firmes, excéntricas. Y ya no es suficiente echar mano de lo científico para saber que es necesario un mecánico experto que arregle éste motor.

¿Qué hacer con 400 novios y con más de 400 golpes? Lo único que se puede hacer es vivir la mentira unos días para luego decir las cosas de frente, provocar el desazón en ellos también, seguir perdido, leer en vez de dormir, hacer yoga, perder lo que ni si quiera se ha ganado. Es como tener un límite de crédito y sobregirarlo hasta haber triplicado dicho límite. Queda la deuda más los intereses.

No es tan interesante este fenómeno. Sólo es algo real, palpable y fibroso.


Tomado de la sinceridad.