letrasin
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9
14.5.12
Las consecuencias.
Por eso la palabra amor es vulgar y sagrada, tiene tantos matices… hasta de odio como enseña Simmel. Porque en realidad esas tres letras que se unen cuando se dice ‘te amo’, en esa ‘a’, ‘m’ y ‘o’ se encierran universos, infernos, pasado, presente y futuro, miedos, felicidad, ansias reprimidas y/o realizadas, dolor, tristeza, culpa, la metafísica del pensamiento y del sentimiento, cosmos, trascendencia y cualquier variedad de sentimientos y pensamientos que aunque alcanzan a ser pensados y sentidos, no así a ser expresados en el lenguaje. La comodidad de usar y conjugar la palabra amor, de sentir la palabra amor. Aunque no podamos entenderla en su totalidad, la usamos, como tantas otras cosas que usamos sin entender. Y tal vez sea que el fin no consista en entender al amor, tal vez solo sea una mera cuestión de experimentarlo y ver hasta qué altitud o latitud insospechada nos lleva. Para entonces usar otra palabra más próxima a nuestro entendimiento y decir que hemos vivido.
25.4.12
Protocolo 38.
No hay un fin que ponerle a la vida porque los fines son cosas muy futuras y allá solo puede existir una profunda ilusión o desilusión de algo, pero nada real. El único fin que me parece lógico es el vivir en el presente, el presente es una efímera entelequia perfecta. Al pasado solo hay que mantenerlo ordenado para que nos permita estar alertas en el presente y para saber dar pasos con algún sentido.
Tal vez mi vida sea un parámetro un poco alejado de los parámetros, aunque si observo a los otros entiendo que sus vidas también están hechas en la medida de cada uno de ellos. Lo que se debe de buscar es estar cómodo en este viaje, es desprenderse de tantas cosas y aprenderse de otras tantas; el secreto es conocerse a sí mismo cada vez más y estar abiertos para lo que queda después de tantos y tantos filtros.
Tal vez mi vida sea un parámetro un poco alejado de los parámetros, aunque si observo a los otros entiendo que sus vidas también están hechas en la medida de cada uno de ellos. Lo que se debe de buscar es estar cómodo en este viaje, es desprenderse de tantas cosas y aprenderse de otras tantas; el secreto es conocerse a sí mismo cada vez más y estar abiertos para lo que queda después de tantos y tantos filtros.
8.2.12
Principios de la teoría de la procrastinación.
En cuanto parece que quiero hacer alguna cosa se formula sin reparo en mi cabeza el plan del desarrollo de dicha actividad. Muevo un dedo para accionar el plan pero mi dedo se dirige hacia otra parte, jala a mi cuerpo entero a otra actividad y entonces mi cabeza monta al instante un nuevo plan de desarrollo para la otra actividad. La inercia de los movimientos corporales compite contra la inercia de los movimientos cerebrales y me quedo fijo en una inactividad hasta que el recuerdo de alguna cosa pendiente surge de la nada. De inmediato mi cabeza monta un plan de desarrollo igual de elaborado que los otros, se manda la señal de acción a los músculos y aunque mi cuerpo se mueve es solo para hacer otra cosa o irse a otro lado. Regresa la ficción de las vidas no documentadas y me quedo fijo en una inactividad hasta que parezca que quiero hacer alguna cosa o el recuerdo de alguna cosa pendiente surja de la nada para continuar así hasta que alguien o algo desamarre el amarre y el plan de desarrollo sea ejecutado hasta sus últimas consecuencias, es decir, hasta la perfección.
15.11.11
a r m b a n d u h r
Hoy es uno de esos días en que ni la música protege a Rodrigo. Las cosas no han salido como él quiere, es normal, las cosas no siempre salen como uno quiere, aunque también a veces pasa lo contrario y un desarrollo exitoso sucede de forma natural. Los expertos dicen que es cuestión de actitud, de energía positiva y karma. Para armonizar al globo interno que se desinfla lento Rodrigo extraña a sus amigos en la otra ciudad. Acá tiene una formidable vista desde el piso siete de uno de los conglomerados más grandes del mundo, veintidós millones de posibilidades improbables existiendo con sus luces encendidas por todas partes noche a noche. Entonces para distraerse reflexiona con detenimiento en cómo el agua corre por los tubos en los edificios, saliendo por regaderas y llaves; entrando por otros tubos revuelta de jabón, mugre, grasa y lo que resulta del proceso digestivo. El agua circulando como sangre en el interior de las paredes de los inmuebles. Emite también pensamientos llenos de una electricidad estática; la cual, ensordecida, hace su parte dentro y fuera de su cabeza.
Se pone después a re-calcular la resistencia al aire de los sentimientos que caen desde alturas desproporcionadas, bebiendo un english breakfast con leche al lado. Está preocupado por encontrar una lógica que le permita construir pensamientos objetivos que fluctúen entre sí y que se encuentren dentro de un contexto universal desenvolvente, aplicable para esos casos de esas personas que tienen relaciones de pareja consigo mismas. Ordena palabras para que concuerden y expresen algo que antes de ser expresando era solo de él, algo naturalmente privado que anhela hacerse público. Rodrigo intenta vaciarse en sonidos que compongan palabras y por fin explicar ciertas funciones que se derivan del tiempo y otras cuestiones, un sistema blando que plastifique la transición del amor al capricho y viceversa. Hay una fórmula incompleta que integra constantemente a la variación de su vida, sabe que está próximo a un nuevo desenlace. Porque a fin de cuentas así es esto, la vida son desenlaces amarrados que cada quien libera del nudo gracias a las capacidades propias. Le brotan unas ganas metafísicas de ser otro centro de atención más y se conforma con alguna audiencia escasa, se conforma mediocremente con simular al amor, al bienestar y al capricho; hasta que el truco quede expuesto y no tenga más remedio que hacer las cosas bien y a la primera.
Hay una fila de suspiros que se formó cuando la fiesta de los orgasmos dispuso su astuta retirada, Rodrigo cree que nadie la nota, y tal vez así sea. Pero los mensajes siguen llegando, sobre todo en la madrugada cuando los muchachos se transforman en seres más libres y todopoderosos. El sentimiento descalificado trata de acomodarse entre las almohadas del alma, rondando por ahí como algo que flota indeciso, volátil, extrapolando al momento. La incapacidad de existencia de ese sentimiento cálido en el interior, una retaguardia bien organizada y dispuesta a negar todo intento de globalizar sus afectos. Por su puesto los nuevos horizontes derritiéndose no se hacen esperar en un campo de juego bastante grande y despoblado; ahora Rodrigo no se preocupa, casi no se preocupa, corre de un lado a otro por la chanca subterránea sin despegar la vista del suelo, sin balones, con la tribuna vacía, sin luz, ensimismado como siempre. Alguien o algo le grita: “el fuerte, ¡lotería!”, e inmediatamente se escuchan risas grabadas. La necesidad de tener a alguien se convierte en la meta para la siguiente vida o el siguiente mundo, mientras la contra-necesidad de tenerse a sí mismo se reacomoda en esta esfera; solo falta prender la licuadora para que las partes se vuelvan una masa uniforme e imposible de volverse a separar.
Fallas en la comunicación como siempre, así es ese proceso entre los humanos y punto. Habría que encontrar los motivos implícitos en las propuestas que ha recibido mediante la práctica de una honestidad platónica pura, pero esa práctica es imposible. A Rodrigo le parece que en esta ocasión el orden de los factores ha alterado irrevocablemente a todo el producto, quisiera saber si la inteligencia del otro fue capaz de armar ese plan que le fue tirado como red de pesca a la superficie de sus aguas profundas, oscuras y revueltas.
El castillo parece sostenerse, desde el minarete observa confundido y asombrado cómo la edificación se mantiene en pie aparentado una estabilidad ficticia, pues los cimientos en los que se supone debería de apoyarse no existen, nunca fueron construidos, entonces el castillo flota como en las películas orientales de animación. Comprende con una exactitud matemática las razones por las cuales a los castillos hay que rodearlos con una fosa donde vivan algunos cocodrilos. Rodrigo ha mutado en su interior, sin dolor, sin convulsionarse, sin llanto; todo esto significa madurez, aunque para ellos tal vez solo signifique cerrazón, estupidez y manierismos racionales que degradan a las personas. Ya no hay razones para deprimirse notablemente pues la depresión se convierte en gotas de sudor que van resbalando por su piel y conforman el aroma propio de Rodrigo cuando corre en el circuito del parque.
¿Habrá otros planetas en el universo con otros seres donde el amor sea realmente un campo lleno de aire y flores, donde las parejas sean multitudes entusiastas y no binomios cerrados? ¿Habrá más campo en este caos para expandir al sucio juego de la libertad y de la individualidad nietzcheana? ¿Habrá personas en esta realidad y este presente que anhelen dejar a un lado al control sobre el otro, que no quieran ni necesiten de otros para inflar al bienestar personal? Rodrigo cree que lo mejor es desistir y no explicarle nada a nadie ya, ¿para qué desgastarse? De cualquier forma hay un ciclo que se repite, hay un aprendizaje único que se obtiene al hacer mudanzas en condiciones inestables. A tanta soledad rechazada no le queda más alternativa que hacerse compañía a sí misma y sonreírle al futuro.
Un huevo se rompe y de éste sale una tortuga pequeña. Rodrigo se convierte en una carga polar en las inmediaciones del mar y llama instintivamente a la tortuga hacia la espuma en la orilla del mar. Arriba en el cielo las gaviotas hambrientas planean la muerte de la tortuga. Nunca sabremos si pudo entrar al mar o si la selección natural la condicionó a morir ahí pocos instantes después de haber nacido, justo en la orilla del mar.
Se pone después a re-calcular la resistencia al aire de los sentimientos que caen desde alturas desproporcionadas, bebiendo un english breakfast con leche al lado. Está preocupado por encontrar una lógica que le permita construir pensamientos objetivos que fluctúen entre sí y que se encuentren dentro de un contexto universal desenvolvente, aplicable para esos casos de esas personas que tienen relaciones de pareja consigo mismas. Ordena palabras para que concuerden y expresen algo que antes de ser expresando era solo de él, algo naturalmente privado que anhela hacerse público. Rodrigo intenta vaciarse en sonidos que compongan palabras y por fin explicar ciertas funciones que se derivan del tiempo y otras cuestiones, un sistema blando que plastifique la transición del amor al capricho y viceversa. Hay una fórmula incompleta que integra constantemente a la variación de su vida, sabe que está próximo a un nuevo desenlace. Porque a fin de cuentas así es esto, la vida son desenlaces amarrados que cada quien libera del nudo gracias a las capacidades propias. Le brotan unas ganas metafísicas de ser otro centro de atención más y se conforma con alguna audiencia escasa, se conforma mediocremente con simular al amor, al bienestar y al capricho; hasta que el truco quede expuesto y no tenga más remedio que hacer las cosas bien y a la primera.
Hay una fila de suspiros que se formó cuando la fiesta de los orgasmos dispuso su astuta retirada, Rodrigo cree que nadie la nota, y tal vez así sea. Pero los mensajes siguen llegando, sobre todo en la madrugada cuando los muchachos se transforman en seres más libres y todopoderosos. El sentimiento descalificado trata de acomodarse entre las almohadas del alma, rondando por ahí como algo que flota indeciso, volátil, extrapolando al momento. La incapacidad de existencia de ese sentimiento cálido en el interior, una retaguardia bien organizada y dispuesta a negar todo intento de globalizar sus afectos. Por su puesto los nuevos horizontes derritiéndose no se hacen esperar en un campo de juego bastante grande y despoblado; ahora Rodrigo no se preocupa, casi no se preocupa, corre de un lado a otro por la chanca subterránea sin despegar la vista del suelo, sin balones, con la tribuna vacía, sin luz, ensimismado como siempre. Alguien o algo le grita: “el fuerte, ¡lotería!”, e inmediatamente se escuchan risas grabadas. La necesidad de tener a alguien se convierte en la meta para la siguiente vida o el siguiente mundo, mientras la contra-necesidad de tenerse a sí mismo se reacomoda en esta esfera; solo falta prender la licuadora para que las partes se vuelvan una masa uniforme e imposible de volverse a separar.
Fallas en la comunicación como siempre, así es ese proceso entre los humanos y punto. Habría que encontrar los motivos implícitos en las propuestas que ha recibido mediante la práctica de una honestidad platónica pura, pero esa práctica es imposible. A Rodrigo le parece que en esta ocasión el orden de los factores ha alterado irrevocablemente a todo el producto, quisiera saber si la inteligencia del otro fue capaz de armar ese plan que le fue tirado como red de pesca a la superficie de sus aguas profundas, oscuras y revueltas.
El castillo parece sostenerse, desde el minarete observa confundido y asombrado cómo la edificación se mantiene en pie aparentado una estabilidad ficticia, pues los cimientos en los que se supone debería de apoyarse no existen, nunca fueron construidos, entonces el castillo flota como en las películas orientales de animación. Comprende con una exactitud matemática las razones por las cuales a los castillos hay que rodearlos con una fosa donde vivan algunos cocodrilos. Rodrigo ha mutado en su interior, sin dolor, sin convulsionarse, sin llanto; todo esto significa madurez, aunque para ellos tal vez solo signifique cerrazón, estupidez y manierismos racionales que degradan a las personas. Ya no hay razones para deprimirse notablemente pues la depresión se convierte en gotas de sudor que van resbalando por su piel y conforman el aroma propio de Rodrigo cuando corre en el circuito del parque.
¿Habrá otros planetas en el universo con otros seres donde el amor sea realmente un campo lleno de aire y flores, donde las parejas sean multitudes entusiastas y no binomios cerrados? ¿Habrá más campo en este caos para expandir al sucio juego de la libertad y de la individualidad nietzcheana? ¿Habrá personas en esta realidad y este presente que anhelen dejar a un lado al control sobre el otro, que no quieran ni necesiten de otros para inflar al bienestar personal? Rodrigo cree que lo mejor es desistir y no explicarle nada a nadie ya, ¿para qué desgastarse? De cualquier forma hay un ciclo que se repite, hay un aprendizaje único que se obtiene al hacer mudanzas en condiciones inestables. A tanta soledad rechazada no le queda más alternativa que hacerse compañía a sí misma y sonreírle al futuro.
Un huevo se rompe y de éste sale una tortuga pequeña. Rodrigo se convierte en una carga polar en las inmediaciones del mar y llama instintivamente a la tortuga hacia la espuma en la orilla del mar. Arriba en el cielo las gaviotas hambrientas planean la muerte de la tortuga. Nunca sabremos si pudo entrar al mar o si la selección natural la condicionó a morir ahí pocos instantes después de haber nacido, justo en la orilla del mar.
28.10.11
v o l u n t a d
El que la esencia del individuo sea su voluntad, es lo que presta a Schopenhauer su convicción de que la cualidad moral del individuo es siempre la misma: una cualidad innata; una esencia inmutable a la que, siendo su ser, no puede escapar el individuo. Nuestro hacer está determinado en este modo de ser y con él, y no es más que el medio a través del cual llegamos a conocernos paulatinamente nosotros mismos. Las distintas acciones no se deciden cada vez de nuevo y según ellas mismas; no es, como pretenden las construcciones kantianas, que la voluntad entre en cada caso con una decisión exclusiva para aquel momento y nacida en él, sino que, porque somos como somos, es por lo que la decisión tiene que ser así necesariamente. Con esto queda negada la exigencia del deber y su incondicionalidad. Pues sáquese ésta de la profundidad que se quiera de la razón y de la conciencia del que obra, siempre resultará que es una cosa exterior a la voluntad que ha de tomar la resolución definitiva, apareciendo frente a ella siempre con un: Quieras o no quieras, ha de ser así. Y esto carece de sentido cuando la cualidad de la voluntad a la que se refiere el deber está de antemano fijada de un modo inmutable. La frase fichteana: “El que diga no puedo es que no quiere”, expresa la flexibilidad inagotable del alma, capaz de satisfacer todas las exigencias morales, sean las que sean, y por esta razón es el correlativo del imperativo categórico del deber que, salido del mundo de los valores, rige en la realidad, obedézcalo ésta o no, porque es su propia última instancia y saca de sí misma su legitimación, y no de la realidad. Con esto se suprimen todos los obstáculos que, nacidos del ser individual originario del alma, pudieran oponerse al cumplimiento de la ley; pero al mismo tiempo se crea una dificultad que para los conceptos resulta muy difícil de superar. Pues aquel deber autónomo antepuesto a nuestra voluntad ha tenido que ser ya querido de alguna manera por nosotros, porque si no, flotaría en el aire sin ningún punto de apoyo en nuestro interior; para que pueda ser una norma de nuestra voluntad es preciso que nosotros lo queramos. Cuando Kant asigna a nuestra “razón pura” el papel de presentar a nuestra “voluntad” este imperativo nacido del mundo ideal, no resuelve en realidad el problema, limitándose a darle una formulación. Confieso que no conozco ninguna explicación plástica bastante clara de este proceso espiritual en el cual sentimos que todas nuestras facultades volitivas se rebelan contra un de beber que, sin embargo, tiene que ser al mismo tiempo de alguna manera un querer, puesto que al cabo, y sin que aquellas resistencias disminuyan, terminamos por seguirlo. Quizá nos hallamos ante uno de esos procesos fundamentales que no podemos comprender en su unidad, sino sólo podemos describirlo por un círculo entre dos elementos. El querer es dirigido por el deber, pero el deber tiene que ser a su vez un querer. O quizá en estas representaciones del deber y en su significación, que unas veces es insignificante para nuestras acciones y otra veces lo arrolla todo, esté latente una forma de energía espiritual, cuya naturaleza especial no coincide con la de la llamada voluntad.
"Schopenhauer y Nietzche" de Georg Simmel.
"Schopenhauer y Nietzche" de Georg Simmel.
15.9.11
c h o m s k y
El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios.
Resumen:
1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos.
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.
9. Reforzar la auto-culpabilidad. Hacer creer al individuo que él es solamente el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
Resumen:
1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos.
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.
9. Reforzar la auto-culpabilidad. Hacer creer al individuo que él es solamente el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
28.7.11
h i m n o
No renuncio a mis tesoros ni los comparto. La fortuna de mi espíritu no será fundida en monedas de bronce ni arrojada a los vientos como limosna a los pobres de espíritu. Yo guardo mis tesoros: mi pensamiento, mi voluntad, mi libertad. Y el más grande de ellos es mi libertad.
No les debo nada a mis heramos, ni ellos tienen deudas conmigo. No le pido a nadie que viva para mí, ni yo vivo para nadie. No codicio el alma de nadie, ni mi alma debe de ser codiciada por nadie.
No soy enemigo ni amigo de mis hermanos, pero cada uno de ellos deberá merecerme. Y para ganar mi amor, mis hermanos deberán haber hecho algo más que simplemente haber nacido. No daré mi amor sin motivo a cualquier oportunista que lo reclame. Honro a los hombres con mi amor. Pero el honor es algo que debe de ser ganado.
[Ayn Rand]
No les debo nada a mis heramos, ni ellos tienen deudas conmigo. No le pido a nadie que viva para mí, ni yo vivo para nadie. No codicio el alma de nadie, ni mi alma debe de ser codiciada por nadie.
No soy enemigo ni amigo de mis hermanos, pero cada uno de ellos deberá merecerme. Y para ganar mi amor, mis hermanos deberán haber hecho algo más que simplemente haber nacido. No daré mi amor sin motivo a cualquier oportunista que lo reclame. Honro a los hombres con mi amor. Pero el honor es algo que debe de ser ganado.
[Ayn Rand]
24.7.11
n ú m e r o d e s e r i e
[LJNDR-057-D2311-JN-PMM-PCH2]
El estadío entre algo más que solo sexo y algo menos que el amor, los reprimidos en los límites del sexo y/o del amor y los expulsados a la región de las mañas y otras curiosidades. No queda más que seguir bailando, suavecito.
Estoy bien, después de todo estoy bien. Y bailo suavecito. La alegría de vivir que la señorita A. tanto pregona; bailar en la terraza la música que te gusta, todo limpio de nuevo, la casa sola, las plantas y las hierbas contentas. La pasión de respirar y sudar. El internet inalámbrico y el Fisher hecho para durar.
Las mañanas siguen de buenas y no es de a gratis. Tú dándo la vuleta por la puerta hacia afuera de la habitación y veo tu cuerpo desnudo en movimiento encendido por una luz rosa-dorada. Es el amanecer, el momento perfecto para las fotografías de la memoria.
El estadío entre algo más que solo sexo y algo menos que el amor, los reprimidos en los límites del sexo y/o del amor y los expulsados a la región de las mañas y otras curiosidades. No queda más que seguir bailando, suavecito.
Estoy bien, después de todo estoy bien. Y bailo suavecito. La alegría de vivir que la señorita A. tanto pregona; bailar en la terraza la música que te gusta, todo limpio de nuevo, la casa sola, las plantas y las hierbas contentas. La pasión de respirar y sudar. El internet inalámbrico y el Fisher hecho para durar.
Las mañanas siguen de buenas y no es de a gratis. Tú dándo la vuleta por la puerta hacia afuera de la habitación y veo tu cuerpo desnudo en movimiento encendido por una luz rosa-dorada. Es el amanecer, el momento perfecto para las fotografías de la memoria.
22.7.11
s o u n d c h e c k
Tanto tiempo saltando demonios, Rodrigo hasta vuela, pero siempre obediente a Nietzche.
El destino se crea a sí mismo constantemente en forma de aprendizaje forzoso, como un bonito pez dorado dando vueltas en su turbia pecera hasta que le cambian el agua. Las avalanchas de los finales en el límite de las circunstancias y nuevas glaciaciones en el horizonte. ¿Dónde queda el peso de la parte que cada quien juega en los rebotes que a veces no pasan la red? La configuración emergente del yo diluyéndose en todas esas pruebas de control, ritmo, solvencia y acrobacia del pensamiento diagonal y el sentimiento intempestivo. Sí, los años cuentan al tiempo y el segundero de algo sirve, alguna solución aunque sea tibia se debería de poder proveer.
Pero y las grietas, ¿cómo se cierran?, ¿o solo se rellenan de soledad?
Llegar a los 30 habiendo vivido el doble de tiempo, o solo casi una tercera parte del mismo. O simplemente cumplir números múltiplos del cinco de darle vueltas al sol. Rodrigo se marea. Un último clavado en la zona de confort antes de partir a cazar Pie Grandes en el valle frente a los volcanes que se supone deben seguir siendo de los aztecas o por lo menos de los nuevos aztecas globalizados. ¿Por qué no escribir una novela con el desarrollo ficticio de ésta historia real? Sería algo metasagrado, pero no gracias, a Rodrigo no le ajusta el ingenio.
Rodrigo y sus demonios van a poner a prueba al engranaje social, al sistema macroeconómico y al fundamento de la fe; van a cocinar una barbacoa en pozo en la cumbre del Olimpo. Y no estamos invitados.
El destino se crea a sí mismo constantemente en forma de aprendizaje forzoso, como un bonito pez dorado dando vueltas en su turbia pecera hasta que le cambian el agua. Las avalanchas de los finales en el límite de las circunstancias y nuevas glaciaciones en el horizonte. ¿Dónde queda el peso de la parte que cada quien juega en los rebotes que a veces no pasan la red? La configuración emergente del yo diluyéndose en todas esas pruebas de control, ritmo, solvencia y acrobacia del pensamiento diagonal y el sentimiento intempestivo. Sí, los años cuentan al tiempo y el segundero de algo sirve, alguna solución aunque sea tibia se debería de poder proveer.
Pero y las grietas, ¿cómo se cierran?, ¿o solo se rellenan de soledad?
Llegar a los 30 habiendo vivido el doble de tiempo, o solo casi una tercera parte del mismo. O simplemente cumplir números múltiplos del cinco de darle vueltas al sol. Rodrigo se marea. Un último clavado en la zona de confort antes de partir a cazar Pie Grandes en el valle frente a los volcanes que se supone deben seguir siendo de los aztecas o por lo menos de los nuevos aztecas globalizados. ¿Por qué no escribir una novela con el desarrollo ficticio de ésta historia real? Sería algo metasagrado, pero no gracias, a Rodrigo no le ajusta el ingenio.
Rodrigo y sus demonios van a poner a prueba al engranaje social, al sistema macroeconómico y al fundamento de la fe; van a cocinar una barbacoa en pozo en la cumbre del Olimpo. Y no estamos invitados.
25.6.11
l a p u n t a d e l i c e b e r g
Decreto interino del proyecto de vida número 13,566:
El que tiene que hacer las cosas de una nueva forma soy yo, o tal vez todos. Es momento de decretar al desapego como fundamento escencial de la libre convivencia entre el ego y el uno mismo; mental y corporalmente. Llamar a la Comisión Central para pedir más instrucciones.
El que tiene que hacer las cosas de una nueva forma soy yo, o tal vez todos. Es momento de decretar al desapego como fundamento escencial de la libre convivencia entre el ego y el uno mismo; mental y corporalmente. Llamar a la Comisión Central para pedir más instrucciones.
28.4.11
U R S S S
A pesar de todo, la Revolución es una marejada que todo lo barre a su paso. A pesar de todo, la Comintern confía en mí. La Revolución no necesita individuos sino "miembros" que le permitan triunfar.
Toda sonrisas, Iulia Sokolova, en un vestido de percal blanco, me abordó en los vestidores del deportivo de Samarski. Llevaba un sobre que dejó en mi locker; contenía mis instrucciones y una rosa roja que puse en el ojal de mi nuevo traje cuando fui a bailar a un sótano de Rabat, a dos cuadras de la Escuela Lenin, con Sasha, el Komsomol rubio como los trigales de Ucrania en agosto, que me regaló la Comisión de Control de la Comintern.
Ya no eres Stefan Leonard Dąbrowski de Poznań; ya no eres el estudiante del colegio jesuita de Santa María Magdalena; ya no eres el campeón de la Espartaquiada de 1925; ya no eres hijo de Dariusz Dąbrowski; ni eres hijo de Justyna Dariuszowa Oźarzewska, Madame Jus. Ya no tienes nombre ni madre. Eres un página en blanco sobre la cual la Revolución Proletaria Mundial escribirá su misión. A partir de ahora, no eres nadie. Desde esta hora y hasta la hora de tu destitución, eres un obrero entre mil obreros, un luchador entre mil luchadores, un guerrillero más en la avanzada de la Revolución Mundial.
Firma aquí, de conformidad, la obliteración de tus señas de identidad. Stefan Leonard Dąbrowski.
Tomado de: '-Traidor, ¿y tú?' de Olivier Debroise.
Toda sonrisas, Iulia Sokolova, en un vestido de percal blanco, me abordó en los vestidores del deportivo de Samarski. Llevaba un sobre que dejó en mi locker; contenía mis instrucciones y una rosa roja que puse en el ojal de mi nuevo traje cuando fui a bailar a un sótano de Rabat, a dos cuadras de la Escuela Lenin, con Sasha, el Komsomol rubio como los trigales de Ucrania en agosto, que me regaló la Comisión de Control de la Comintern.
Ya no eres Stefan Leonard Dąbrowski de Poznań; ya no eres el estudiante del colegio jesuita de Santa María Magdalena; ya no eres el campeón de la Espartaquiada de 1925; ya no eres hijo de Dariusz Dąbrowski; ni eres hijo de Justyna Dariuszowa Oźarzewska, Madame Jus. Ya no tienes nombre ni madre. Eres un página en blanco sobre la cual la Revolución Proletaria Mundial escribirá su misión. A partir de ahora, no eres nadie. Desde esta hora y hasta la hora de tu destitución, eres un obrero entre mil obreros, un luchador entre mil luchadores, un guerrillero más en la avanzada de la Revolución Mundial.
Firma aquí, de conformidad, la obliteración de tus señas de identidad. Stefan Leonard Dąbrowski.
Tomado de: '-Traidor, ¿y tú?' de Olivier Debroise.
24.2.11
l o v e n a u n o y c r e e n q u e e s f á c i l
Yo podría tenerte con mi cuerpo y mi alma. Esperaré aunque sea años a que tú también tengas cuerpo-alma para amar. Todavía somos jovénes, podemos perder algún tiempo sin perder la vida entera. Pero mira a todos a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos. Hemos amontonado cosas y seguridades por no tenernos el uno al otro. No tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada.
Hemos construido catedrales y nos hemos quedado del lado de afuera, pues las catedrales que nosotros mismos construimos tememos que sean trampas.
No nos hemos entregado a nosotros mismos, pues eso sería el comienzo de una vida larga y la tememos. Hemos evitado caer de rodillas delante del primero que por amor diga: tienes miedo. Hemos organizado asociaciones y clubs sonrientes donde se sirve con o sin soda. Hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes. No hemos usado la palabra amor para no tener que reconocer su contextura de odio, de amor, de celos y de tantos otros opuestos. Hemos mantenido en secreto nuestra muerte para hacer posible nuestra vida.
Muchos de nosotros hacen arte por no saber cómo es la otra cosa. Hemos disfrazado con falso amor nuestra indiferencia, sabiendo que nuestra indiferencia es angustia disfrazada.
Hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa. Hablar de lo que realmente importa es considerado una indiscreción.
No hemos sido puros e ingenuos para no reírnos de nosotros mismos. Hemos sonreído en público de lo que no sonreíriamos cuando nos quedásemos solos. Nos hemos temido uno al otro, por encima de todo. Y todo eso lo consideramos victoria nuestra de cada día. Pero yo escapé de eso, escapé con la ferocidad con que se escapa de la peste y esperaré hasta que tú estés más preparada.
Clarice Lispector.
1969.
Hemos construido catedrales y nos hemos quedado del lado de afuera, pues las catedrales que nosotros mismos construimos tememos que sean trampas.
No nos hemos entregado a nosotros mismos, pues eso sería el comienzo de una vida larga y la tememos. Hemos evitado caer de rodillas delante del primero que por amor diga: tienes miedo. Hemos organizado asociaciones y clubs sonrientes donde se sirve con o sin soda. Hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes. No hemos usado la palabra amor para no tener que reconocer su contextura de odio, de amor, de celos y de tantos otros opuestos. Hemos mantenido en secreto nuestra muerte para hacer posible nuestra vida.
Muchos de nosotros hacen arte por no saber cómo es la otra cosa. Hemos disfrazado con falso amor nuestra indiferencia, sabiendo que nuestra indiferencia es angustia disfrazada.
Hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa. Hablar de lo que realmente importa es considerado una indiscreción.
No hemos sido puros e ingenuos para no reírnos de nosotros mismos. Hemos sonreído en público de lo que no sonreíriamos cuando nos quedásemos solos. Nos hemos temido uno al otro, por encima de todo. Y todo eso lo consideramos victoria nuestra de cada día. Pero yo escapé de eso, escapé con la ferocidad con que se escapa de la peste y esperaré hasta que tú estés más preparada.
Clarice Lispector.
1969.
7.2.11
e l a m o r y o t r a s c a t á s t r o f e s
"Esta reducción de todos los valores personales a la instancia metafísica que fundamentalmente no conoce más que placer y dolor, y de hecho sólo dolor, culmina propiamente en la afirmación de que todo amor es compasión. Puesto que la sustancia de la vida de los seres es el dolor, los actos del amor no pueden ser otra cosa que la mitigación de los dolores de los otros. Así, el conocimiento del dolor ajeno, que en virtud de la identidad del ser sentimos como igual al nuestro, es el motivo de todos los sacrificios, el motivo para el cual el amor no es más que un nombre peculiar. Se ve aquí claramente cómo han sido forzados los hechos lógicos y sicológicos, por la tendencia a reducir a la unidad el dolor individual. Pues si el amor no fuera otra cosa que compasión ¿cómo la diferenciaríamos de aquella compasión a la que no calificamos de amor? Quizá adquiriese un sentido más profundo el principio de Schopenhauer si se lo invirtiese diciendo: toda compasión es amor; si así fuera, se explicaría el misterio del amor en un sentido no muy distinto al cristiano, incluso en la relación con los enemigos, con los indifrentes, con los despreciados, mostrándose así como posible elemento de unidad en todas las relaciones humanas, ya que de ninguna de éstas se encuentra excluida la compasión; sólo que Schopenhauer tenía que rechazar esto, porque con ello se crearía un valor irreductible a su explicación del mundo. Y, por lo tanto, queda en pie la cuestión de cómo separar al amor que es compasión de la compasión que no es amor. Por eso, junto al amor que es compasión aprace como específicamente distinto el amor como amor, y nada más, a la manera de un último elemento del mundo y del valor. Y al no querer admitir esto Schopenhauer, por las razones ya indicadas, profesa un error que yo creo ver en todas las representaciones corrientes del amor. Cuando el amor es correspondido, y parece llegar así a la perfección a la que según su escencia y sentido está destinado, el lenguaje usual lo llama “feliz”; con esto se expresa que el amor, según su directiva interior, está destinado a terminar en un sentimiento de felicidad; sólo cuando se convertido en felicidad ha realizado su idea, mientras que, cuando la falta de correspondencia trunca el desarrollo, cuando no puede desplegar todas sus posibilidades, se le considera como “desgraciado”. Pero con esto me parece que queda destruida la propia significación del amor, incluso como fenómeno interior, en beneficio de una manifestación secundaria. En la serie de los acontecimientos de la vida interior el amor se presenta como una cosa valiosa en sí, como una gran acontecimiento, y el que llegue o no a su perfección plena no depende en modo alguno de que sea feliz o desgraciado, sino de la propia constitución del sujeto, que le da la suprema medida, a veces en uno de estos casos, a veces en el otro. El doble sentido de la felicidad coloca al amor en una dependencia completamente equivocada respecto a su reflejo eudemonista, y el amor aparece en su propia significación y desarrollo como rudimento, como algo que no alcanza toda su significación sin llegar a ser feliz. Que el valor que el amor posee para el alma y que ayuda a conseguir al alma sea determinado por el eco que encuentra y por los reflejos sobre el mismo, y que vaya acompañado de distintas sensaciones eudemonistas es indudable; pero, por encima de todo esto, su valor subsiste como algo único e independiente, como una función de la vida que le da a ésta una nueva e incomparable significación, y que puede unirse en todas las combinaciones posibles con la felicidad y la desgracia, sin perder por tales combinaciones la sustantibilidad de su significación."
"Schopenhauer y Nietzche" de Georg Simmel.
"Schopenhauer y Nietzche" de Georg Simmel.
17.1.11
s i y a s a b e n c ó m o s o y , ¿ p a r a q u é m e i n v i t a n ?
La entrada triunfal es un arco vacío, resquebrajado por dentro y bien pintado por fuera. La gente lo visita pues Rodrigo tiene algunos genes que le dan cierto impulso en la mercadotecnia de la selección natural entre las especies. Hay que saber cotizar en la bolsa de los valores sentimentales, medir el terreno, pesar el riesgo, ignorar al otro como método, rayar las rutas secretas del amor en el mapa de la experiencia. Vamos a jugar a ser novios, vamos a tratarnos bien algunas pocas noches en un castillo frente al mar que tenga un puente colgante hacia una isla privada.
Hace unas pocas noches atrás había constelaciones en el cielo, un alberca en paz en aquella casa empotrada en el cerro frente al mar y frente a una isla en el centro de la bahía. Había cierta hiperactividad en la forma en cómo todo transcurría, remolinos de ideas que se mezclan con sentimientos en contraposición con la necesidad de abrazar a alguien, de intentar no perder la capacidad de hacer sentir bien a otra persona, con costos inmediatos de fácil acceso. Rodrigo formula una ecuación exponenciada a una química psicodélica al verificar los estados actuales de la honestidad como regla. Aunque en realidad fue necesario recalcular los límites de la honestidad para saber hasta qué punto se puede ser transparente. Nuevos dilemas.
Tuvo la idea y Rodrigo se paseó por toda la casa para apagar las luces, las estrellas y las nubes empezaron su transformación, la atmósfera puso todo de su parte y pasaron toda suerte de cosas, como es natural. No es cierto que Rodrigo ya tenía todo resuelto y por otro lado es cierto que aunque lo tuviera resuelto estaría con las mismas dudas; pero lo que en esta ecuación sobresalen son todas las interacciones entre las variables no controlables, las soluciones no encontradas, las respuestas escondidas y fue cuando se hizo conveniente abrir un expediente que contenga todas las pruebas de por qué con el amor no se juega. ¿Cómo puede existir el amor a primera vista? Para Rodrigo eso es algo inexplicable y por ende inconcebible. La situación estaba servida en charola de oro sólido, no fue tan difícil hacer una estrategia simple y concreta, recibir la aceptación y empezar la partida. ¿Quién hubiera pensando que alguien estaría defendiendo al amor en serio? Rodrigo ya perdió un par de veces, se retiró y volvió para perder de nuevo. Ya no quiere jugar, se conforma con un blog como terapia que explore la PNL como placebo de ciertas desfiguraciones sicológicas y dejar constancias que den fe de su aventura en el regreso hacia las relaciones interpersonales.
El resultado es patético, es el cuarto frío con la cama revuelta y abandonada. Es el anuncio imaginario en la base del cerebro donde una voz femenina dice con tono firme y amable: “Damas y caballeros, hemos empezado nuestro descenso, habrá considerables turbulencias durante el mismo por lo cual les rogamos permanecer en sus lugares en todo momento, ajustar sus cinturones y revisar sus tarjetones de seguridad que se encuentren colocados en las bolsas de los respaldos frente a ustedes. Aterrizaremos en el centro de la Tierra, gracias por volar con nosotros.”
Hace unas pocas noches atrás había constelaciones en el cielo, un alberca en paz en aquella casa empotrada en el cerro frente al mar y frente a una isla en el centro de la bahía. Había cierta hiperactividad en la forma en cómo todo transcurría, remolinos de ideas que se mezclan con sentimientos en contraposición con la necesidad de abrazar a alguien, de intentar no perder la capacidad de hacer sentir bien a otra persona, con costos inmediatos de fácil acceso. Rodrigo formula una ecuación exponenciada a una química psicodélica al verificar los estados actuales de la honestidad como regla. Aunque en realidad fue necesario recalcular los límites de la honestidad para saber hasta qué punto se puede ser transparente. Nuevos dilemas.
Tuvo la idea y Rodrigo se paseó por toda la casa para apagar las luces, las estrellas y las nubes empezaron su transformación, la atmósfera puso todo de su parte y pasaron toda suerte de cosas, como es natural. No es cierto que Rodrigo ya tenía todo resuelto y por otro lado es cierto que aunque lo tuviera resuelto estaría con las mismas dudas; pero lo que en esta ecuación sobresalen son todas las interacciones entre las variables no controlables, las soluciones no encontradas, las respuestas escondidas y fue cuando se hizo conveniente abrir un expediente que contenga todas las pruebas de por qué con el amor no se juega. ¿Cómo puede existir el amor a primera vista? Para Rodrigo eso es algo inexplicable y por ende inconcebible. La situación estaba servida en charola de oro sólido, no fue tan difícil hacer una estrategia simple y concreta, recibir la aceptación y empezar la partida. ¿Quién hubiera pensando que alguien estaría defendiendo al amor en serio? Rodrigo ya perdió un par de veces, se retiró y volvió para perder de nuevo. Ya no quiere jugar, se conforma con un blog como terapia que explore la PNL como placebo de ciertas desfiguraciones sicológicas y dejar constancias que den fe de su aventura en el regreso hacia las relaciones interpersonales.
El resultado es patético, es el cuarto frío con la cama revuelta y abandonada. Es el anuncio imaginario en la base del cerebro donde una voz femenina dice con tono firme y amable: “Damas y caballeros, hemos empezado nuestro descenso, habrá considerables turbulencias durante el mismo por lo cual les rogamos permanecer en sus lugares en todo momento, ajustar sus cinturones y revisar sus tarjetones de seguridad que se encuentren colocados en las bolsas de los respaldos frente a ustedes. Aterrizaremos en el centro de la Tierra, gracias por volar con nosotros.”
28.12.10
a m a r t i l l a z o s
En lo que ando ahora:
"Pienso que puede hallarse una relación más profunda de esta determinación negativa, esta mera negociación de la racionalidad de la existencia, con su realización positiva contenida en la metafísica de la voluntad. Para comprenderla distinguiremos entre aquellas manifestaciones del ser que pueden ser derivadas casualmente y reunidas conceptualmente, y el hecho de que son la forma del ser mismo en el que forman la realidad. Todas esas individualidades designables de la existencia pueden penetrarse hasta el fondo en lo que a su determinación cualitativa se refiere. Por eso, Hegel pudo llamar racional a toda la realidad. En principio, la razón puede ordenar en sus normas a todo contenido de la existencia, puede dominar lógicamente a todo aquello que se determina por sus cualidades; la razón misma que se nos presenta a nosotros como pensamiento determina y ordena las cosas objetivas, porque si no, nuestro pensamiento no podría llegar a la verdad de las cosas. Pero este comprender que conforme a razón deriva y reúne, no sirve si se trata de aplicarlo a sí mismo. El que las cosas cuyas determinaciones vemos en su recíprocas relaciones, y en la necesidad con que las unas se producen cada vez dadas las otras, el que las cosas sean, en un factum impenetrable, que puede ser aceptado, pero no comprendido, frente al cual se retiene nuestro entendimiento. La necesidad que existe para que los contenidos se condicionen de la manera dada, no existe modo alguno para le hecho de que existan realmente; pues sería contradictorio que no existiese ser alguno, y serían tan comprensible como que exista uno, esto es, no sería comprensible. Por eso Hegel, a quien le interesa construir espiritualmente los contenidos del mundo, equipara el ser puro con la nada pura, aun cuando admite que entre ambos existe una diferencia, pero una diferencia inefable, y no susceptible de ser encerrada dentro del concepto. Esta incomprensibilidad lógica del concepto de ser determina que cada uno de los distintos sentimientos de la vida lo interprete a su manera. En Spionza se percibe el éxtasis, revestido de una forma racionalista, que suscita el milagro de ser; todo lo individual desaparece en este abismo del ser, pues todo lo individual significa determinación cualitativa, y, por consiguiente, en tanto que es individual no es ser. En esta pasión por el ser, para la cual Dios no es más que una mera expresión, no puede tolerar que exista todavía algo más que no sea el puro e ilimitado ser. La irracionalidad del ser se esconde en su conciencia científica, porque todavía no ha visto aquella distinción fundamental entre el contenido de las cosas y su ser, y hace representar esta distinción por lo particular y lo general de las cosas. El que este dominado por la profundidad mística del ser es al mismo tiempo causa y efecto de que no se le aparezca todavía el ser como algo lógicamente impenetrable. Y para que pueda ser comprendido racionalmente lo llama causa sui, es decir, declara que lleva en sí misma la casualidad que hace que las cosas sean comprensibles; el ser no es comprensible en ningún otro –pues no existe “otro” alguno-, sino únicamente en sí mismo. En cambio, Schopenauer está penetrado hasta el fondo por el oscuro destino del ser; no es que el ser traiga una fatalidad consigo –lo cual también ocurre de forma secundaria, por lo demás-, sino que él mismo es ya una fatalidad. Sabe con perfecta claridad que el ser no es comprensible para nuestra razón, y que por eso para el espíritu metafísico es indeciblemente aterrador, insoportable, a no ser que se decida abrazarlo con místico amor, como hace Spionza. Y pienso ahora que tal vez la explicación del ser como voluntad fuese como un recurso para librarse de la dureza incomprensible que el ser ofrece frente a la razón."
"Schopenauer y Nietzche" de Georg Simmel.
"Pienso que puede hallarse una relación más profunda de esta determinación negativa, esta mera negociación de la racionalidad de la existencia, con su realización positiva contenida en la metafísica de la voluntad. Para comprenderla distinguiremos entre aquellas manifestaciones del ser que pueden ser derivadas casualmente y reunidas conceptualmente, y el hecho de que son la forma del ser mismo en el que forman la realidad. Todas esas individualidades designables de la existencia pueden penetrarse hasta el fondo en lo que a su determinación cualitativa se refiere. Por eso, Hegel pudo llamar racional a toda la realidad. En principio, la razón puede ordenar en sus normas a todo contenido de la existencia, puede dominar lógicamente a todo aquello que se determina por sus cualidades; la razón misma que se nos presenta a nosotros como pensamiento determina y ordena las cosas objetivas, porque si no, nuestro pensamiento no podría llegar a la verdad de las cosas. Pero este comprender que conforme a razón deriva y reúne, no sirve si se trata de aplicarlo a sí mismo. El que las cosas cuyas determinaciones vemos en su recíprocas relaciones, y en la necesidad con que las unas se producen cada vez dadas las otras, el que las cosas sean, en un factum impenetrable, que puede ser aceptado, pero no comprendido, frente al cual se retiene nuestro entendimiento. La necesidad que existe para que los contenidos se condicionen de la manera dada, no existe modo alguno para le hecho de que existan realmente; pues sería contradictorio que no existiese ser alguno, y serían tan comprensible como que exista uno, esto es, no sería comprensible. Por eso Hegel, a quien le interesa construir espiritualmente los contenidos del mundo, equipara el ser puro con la nada pura, aun cuando admite que entre ambos existe una diferencia, pero una diferencia inefable, y no susceptible de ser encerrada dentro del concepto. Esta incomprensibilidad lógica del concepto de ser determina que cada uno de los distintos sentimientos de la vida lo interprete a su manera. En Spionza se percibe el éxtasis, revestido de una forma racionalista, que suscita el milagro de ser; todo lo individual desaparece en este abismo del ser, pues todo lo individual significa determinación cualitativa, y, por consiguiente, en tanto que es individual no es ser. En esta pasión por el ser, para la cual Dios no es más que una mera expresión, no puede tolerar que exista todavía algo más que no sea el puro e ilimitado ser. La irracionalidad del ser se esconde en su conciencia científica, porque todavía no ha visto aquella distinción fundamental entre el contenido de las cosas y su ser, y hace representar esta distinción por lo particular y lo general de las cosas. El que este dominado por la profundidad mística del ser es al mismo tiempo causa y efecto de que no se le aparezca todavía el ser como algo lógicamente impenetrable. Y para que pueda ser comprendido racionalmente lo llama causa sui, es decir, declara que lleva en sí misma la casualidad que hace que las cosas sean comprensibles; el ser no es comprensible en ningún otro –pues no existe “otro” alguno-, sino únicamente en sí mismo. En cambio, Schopenauer está penetrado hasta el fondo por el oscuro destino del ser; no es que el ser traiga una fatalidad consigo –lo cual también ocurre de forma secundaria, por lo demás-, sino que él mismo es ya una fatalidad. Sabe con perfecta claridad que el ser no es comprensible para nuestra razón, y que por eso para el espíritu metafísico es indeciblemente aterrador, insoportable, a no ser que se decida abrazarlo con místico amor, como hace Spionza. Y pienso ahora que tal vez la explicación del ser como voluntad fuese como un recurso para librarse de la dureza incomprensible que el ser ofrece frente a la razón."
"Schopenauer y Nietzche" de Georg Simmel.
27.12.10
l a ( s ) r e s e ñ a ( s )
[Este año por metiche y otros factores no relevantes se publicaron 3 reseñas que confeccioné para la revista Blink. Nunca las observé impresas, no se puede andar tan a todo dar tanto tempo y si fueron editadas que conste que las escribí así:]
.jpg)
The National no es el del tipo de banda que nació con un debut omnipotente, todo lo contrario. Ellos optaron por la evolución natural y pausada de su característico sonido el cual los ha llevado a una madurez perfeccionista e impresionantemente bien cimentada. El resultado –hoy en día– es una gigantesca ola de alabanzas de la crítica internacional tras la presentación de su quinto álbum de estudio, el cual salió al mercado en la segunda semana de mayo de este año, High violet, editado por 4AD, la Meca en el mundo de las disqueras.
Los cinco integrantes de The National son originarios de Cincinnati, Ohio. Sin embargo no fue hasta que los dos pares de hermanos y el vocalista que conforman la banda se mudaron a Brooklyn, como haría cualquier persona con un buen sentido común si es que desea “ser alguien” en la vida, que la suerte poco a poco fue acomodándolos, donde este particular quinteto empezó a crear lazos estrechos al salir los fines de semana a bares, entablar conversaciones bohemias entre amigos y hermanos sobre crear una banda y jugar con la idea de grabar un disco. Fue así como empezaron a escribir canciones que hablaban de sus vidas, de su experiencia como seres humanos que van madurando y cambiando su visión de las cosas, hasta que en 1999 sus pláticas se convirtieron en acción, tomaron sus instrumentos y se pusieron a hacer música.
En el 2001 editan su primer producción titulada con el mismo nombre de la banda bajo el sello Brassland. Para el 2003, animados por un reducido grupo de fans y amigos, entran en escena dos figuras importantes en el ascenso de la banda, Peter Katis (Interpol, Spoon) quien les produce su segundo álbum, Sad songs for dirty lovers (Brassland/Salitres) y Padman Newsome quien participa con arreglos y cuerdas. A partir de este álbum el destino de The National da el giro preciso que los hará darse cuenta que lo suyo es hacer música y dejar de tocar en bares de NY para explorar la escena internacional. En el 2004 editan el EP Cherry three y el siguiente año sale a la luz Alligator (Beggars Banquet), su tercer álbum de estudio, el cual fue mezclado por el ingeniero Paul Mahajan (Yeah Yeah Yeahs, TV On The Radio). Una vez consolidados en el 2007 dan vida a Boxer (Beggars Banquet), el cuarto álbum que vino a confirmar el gran potencial que poseen para posicionarse como una banda eje del indie rock alternativo.
Si bien Boxer volcó la atención de melómanos, fans, críticos y disqueras sobre la banda; las expectativas para su quinto álbum eran altas, The National hizo gala de su genialidad para decirnos claramente que ellos quieren ser la mejor banda en la actualidad en su género y tal vez lo estén logrando. Han firmado con 4AD, hecho que ya dice mucho por sí mismo, pero sobretodo nos han presentado un álbum que supera todo lo que han hecho en el pasado. High violet ha sido recibido con un entusiasmo raramente visto en el mundo de la música con una fuerte difusión en un sinfín de medios. Su fina manufactura acompañada de orquestaciones que incluyen instrumentos de cuerda, percusión y viento, dan pie a canciones llenas de nostalgia a través de la suave voz de Matt Berninger, junto a los hermanos gemelos Aron (guitarra y bajo) y Bryce (guitarra) Dessner y el otro par de hermanos Scott (guitarra y bajo) y Bryan (batería) Devendorf, que han logrado hacerse de un nombre en el cada día más competido mundo de la música.


Son ya 9 años desde que Nortec Collective se diera a conocer con The Tijuana Sessions vol. 1 y sorprendieran con la aparición de un nuevo subgénero dentro de la electrónica, la electrónica de banda norteña, por ponerle un nombre. Es en este colectivo donde aparece Clorofila, proyecto de Jorge Verdín, el cual saca al mercado a mediados de abril de este año su primer producción como solista siguiendo el mismo corte auditivo de hace 9 años y que en ningún momento lo convierte en retrógrada, todo lo contrario.
Verdín es un entusiasta que no conforme con lanzarse como solista también hizo el diseño de la portada del álbum junto a Fritz Torres, ambos trabajan en el estudio de diseño Cha3. Este par son responsables de gran parte de la imagen de Nortec.
Corridos urbanos se podría definir como un álbum de revolturas y exploraciones sonoras. Consta de 12 temas que van desde lo bailable hasta la balada, perfectamente mezclados, oscilando entre una amplia variedad de sonidos ambientales, instrumentos intervenidos, tambora, sintes analógicos, un gran cantidad de acordeón y obviamente el característico sonido de lo norteño. En él participaron músicos de la Banda Agua Caliente, en el acordeón El Vaquero Galáctico, las vocalistas Fernanda Karolys, Supina Bytol y Robin Abernathy; con la destacada intervención de David J, miembro de Bauhaus y Love & Rockets.
.jpg)
The National no es el del tipo de banda que nació con un debut omnipotente, todo lo contrario. Ellos optaron por la evolución natural y pausada de su característico sonido el cual los ha llevado a una madurez perfeccionista e impresionantemente bien cimentada. El resultado –hoy en día– es una gigantesca ola de alabanzas de la crítica internacional tras la presentación de su quinto álbum de estudio, el cual salió al mercado en la segunda semana de mayo de este año, High violet, editado por 4AD, la Meca en el mundo de las disqueras.
Los cinco integrantes de The National son originarios de Cincinnati, Ohio. Sin embargo no fue hasta que los dos pares de hermanos y el vocalista que conforman la banda se mudaron a Brooklyn, como haría cualquier persona con un buen sentido común si es que desea “ser alguien” en la vida, que la suerte poco a poco fue acomodándolos, donde este particular quinteto empezó a crear lazos estrechos al salir los fines de semana a bares, entablar conversaciones bohemias entre amigos y hermanos sobre crear una banda y jugar con la idea de grabar un disco. Fue así como empezaron a escribir canciones que hablaban de sus vidas, de su experiencia como seres humanos que van madurando y cambiando su visión de las cosas, hasta que en 1999 sus pláticas se convirtieron en acción, tomaron sus instrumentos y se pusieron a hacer música.
En el 2001 editan su primer producción titulada con el mismo nombre de la banda bajo el sello Brassland. Para el 2003, animados por un reducido grupo de fans y amigos, entran en escena dos figuras importantes en el ascenso de la banda, Peter Katis (Interpol, Spoon) quien les produce su segundo álbum, Sad songs for dirty lovers (Brassland/Salitres) y Padman Newsome quien participa con arreglos y cuerdas. A partir de este álbum el destino de The National da el giro preciso que los hará darse cuenta que lo suyo es hacer música y dejar de tocar en bares de NY para explorar la escena internacional. En el 2004 editan el EP Cherry three y el siguiente año sale a la luz Alligator (Beggars Banquet), su tercer álbum de estudio, el cual fue mezclado por el ingeniero Paul Mahajan (Yeah Yeah Yeahs, TV On The Radio). Una vez consolidados en el 2007 dan vida a Boxer (Beggars Banquet), el cuarto álbum que vino a confirmar el gran potencial que poseen para posicionarse como una banda eje del indie rock alternativo.
Si bien Boxer volcó la atención de melómanos, fans, críticos y disqueras sobre la banda; las expectativas para su quinto álbum eran altas, The National hizo gala de su genialidad para decirnos claramente que ellos quieren ser la mejor banda en la actualidad en su género y tal vez lo estén logrando. Han firmado con 4AD, hecho que ya dice mucho por sí mismo, pero sobretodo nos han presentado un álbum que supera todo lo que han hecho en el pasado. High violet ha sido recibido con un entusiasmo raramente visto en el mundo de la música con una fuerte difusión en un sinfín de medios. Su fina manufactura acompañada de orquestaciones que incluyen instrumentos de cuerda, percusión y viento, dan pie a canciones llenas de nostalgia a través de la suave voz de Matt Berninger, junto a los hermanos gemelos Aron (guitarra y bajo) y Bryce (guitarra) Dessner y el otro par de hermanos Scott (guitarra y bajo) y Bryan (batería) Devendorf, que han logrado hacerse de un nombre en el cada día más competido mundo de la música.
- - -

Con qué frescura Damon Albarn afirma que Plastic Beach es el disco más pop en la trayectoria de Gorillaz, ¿lo diría en broma? En realidad el álbum está plagado de géneros como el krautrock, funk y dubstep –por mencionar algunos–, que se superponen en un corte experimental y con un resultado magnífico. Agreguemos a esto la también impresionante cascada de colaboraciones que incluye personalidades como Snoop Dog, Lou Reed, De La Soul, Little Dragon, etc. Así como la destacada participación de la Orquesta Nacional Libanesa para la Música Árabe Oriental y el Hipnótico Ensamble de Brass que le dan al disco un toque de world music sin perder, por otro lado, una base electrónica sobre la cual desfilan los 17 temas que conforman el álbum.
Plastic Beach está lleno de sorpresas, es un álbum que va mutando de acuerdo al talento de cada colaborador y del mismo Albarn, quien produjo la mayoría de las canciones y quien parece también divertirse en grande al hacer música. Siguiendo la reflexión que Alexis Petridis hiciera en su reseña al álbum en el diario The Guardian en el Reino Unido, ¿no sentirán un poco de arrepentimiento aquellos que apostaron por la superioridad de Oasis frente a Blur en aquellos años de batalla frontal en el Britpop? La respuesta es obvia.
Plastic Beach está lleno de sorpresas, es un álbum que va mutando de acuerdo al talento de cada colaborador y del mismo Albarn, quien produjo la mayoría de las canciones y quien parece también divertirse en grande al hacer música. Siguiendo la reflexión que Alexis Petridis hiciera en su reseña al álbum en el diario The Guardian en el Reino Unido, ¿no sentirán un poco de arrepentimiento aquellos que apostaron por la superioridad de Oasis frente a Blur en aquellos años de batalla frontal en el Britpop? La respuesta es obvia.
- - -

Son ya 9 años desde que Nortec Collective se diera a conocer con The Tijuana Sessions vol. 1 y sorprendieran con la aparición de un nuevo subgénero dentro de la electrónica, la electrónica de banda norteña, por ponerle un nombre. Es en este colectivo donde aparece Clorofila, proyecto de Jorge Verdín, el cual saca al mercado a mediados de abril de este año su primer producción como solista siguiendo el mismo corte auditivo de hace 9 años y que en ningún momento lo convierte en retrógrada, todo lo contrario.
Verdín es un entusiasta que no conforme con lanzarse como solista también hizo el diseño de la portada del álbum junto a Fritz Torres, ambos trabajan en el estudio de diseño Cha3. Este par son responsables de gran parte de la imagen de Nortec.
Corridos urbanos se podría definir como un álbum de revolturas y exploraciones sonoras. Consta de 12 temas que van desde lo bailable hasta la balada, perfectamente mezclados, oscilando entre una amplia variedad de sonidos ambientales, instrumentos intervenidos, tambora, sintes analógicos, un gran cantidad de acordeón y obviamente el característico sonido de lo norteño. En él participaron músicos de la Banda Agua Caliente, en el acordeón El Vaquero Galáctico, las vocalistas Fernanda Karolys, Supina Bytol y Robin Abernathy; con la destacada intervención de David J, miembro de Bauhaus y Love & Rockets.
l o s d e l 2 0 1 0
Los 12 discos que más me pusieron en este año:
1. Adelante Bonaparte - Standstill
2. High violet - The national
3. Teen dream - Beach house
4. The suburbs - Arcade fire
5. Plastic beach - Gorillaz
6. Forgivness rock record - Broken social scene
7. The way out - The books
8. A swedish love story EP - Owen Pallet
9. Many moons - The cavalcade
10. A sufi and a killer - Gonjasufi
11. Ship of light - Husky rescue
12. Down the way - Angus and Julia Stone
1. Adelante Bonaparte - Standstill
2. High violet - The national
3. Teen dream - Beach house
4. The suburbs - Arcade fire
5. Plastic beach - Gorillaz
6. Forgivness rock record - Broken social scene
7. The way out - The books
8. A swedish love story EP - Owen Pallet
9. Many moons - The cavalcade
10. A sufi and a killer - Gonjasufi
11. Ship of light - Husky rescue
12. Down the way - Angus and Julia Stone
Suscribirse a:
Entradas (Atom)