16.11.09

a c t u a r e n d i s t a n c i a

Actio in distans. Sobre los modos de formación teleracional del mundo.
por Peter Sloterdijk.
Hay que llamar la atención sobre un engaño omnipresente: mis pensamientos son invisibles para los demás; mi cabeza es una caja fuerte llena de imaginaciones y sueños, que yacen sellados en mí; mis reflexiones dan para un libro que nadie más, excepto yo, puede leer desde afuera; mis ideas y conocimientos me pertenecen exclusivamente, transparentes para mí, impenetrables para los demás y todo esto hasta un grado en el que tal vez ni siquiera bajo tortura sería capaz de compartir con los demás lo que yo sé: este síndrome de representaciones sobre el ocultamiento de pensamientos en el sujeto pensante, cobró importancia en la historia contemporánea de la ilusión privada que nunca debe ser subestimada.

"Durante la mayor parte de la evolución, casi la totalidad de lo que cada persona pensaba y sentía era en tal grado transparente para su entorno, que se asumía como si fueran vivencias propias. La imaginación de las representaciones privadas (que deberían ser transmitidas mediante formulaciones explícitas) no tenía apoyo en la experiencia o en el concepto espacial social: aún no había para cada uno celdas o apartamentos, ni en las arquitecturas imaginarias, ni en las arquitecturas físicas de la sociedad.

"En grupos pequeños, que viven bajo la ley de la mutualidad, el quehacer del uno es el quehacer del otro; también los pensamientos de unos son generalmente los pensamientos del otro. En un mundo así de permeable, la accesibilidad de los otros en situaciones estándar no suscita problemas. Telecomunicadores y mediamáticos literalmente no tendrían nada que hacer, porque las antiguas hordas humanas eran en sí mismas asociaciones mediamáticas puras.

"Esto es también válido para las arcaicas "culturas de la vergüenza", en las que a cada uno le habría gustado volver invisible su interior, porque sufrían bajo la exposición extrema de sus afectos ante la sensibilidad de los demás. El poderoso afecto de la vergüenza es en sí mismo sólo un sedimento evolutivo de la imposibilidad de ocultar el interior ante la sensibilidad de los otros. Los pensamientos privados aparecen desde el punto de vista paleo-psicológico como un absurdo completo. La idea de que existe un interior protegido en el cual el individuo puede cerrar la puerta tras de sí y logra expresarse y reflexionar a sí mismo, no aparece antes del primer giro individualista propio de la Antigüedad. Sus publicistas fueron los hombres, conocidos primero con el nombre de sabios y luego como filósofos, antecesores de los intelectuales modernos y del single posmoderno. Ellos, los inventores del apartheid psicológico de lo individual, dieron una nitidez revolucionaria a la idea de que el pensamiento verdadero sólo es posible como un pensar propio y distinto-al-tonto-pensar-de-las-multitudes. De sus impulsos se deduce el efectivo y amplio modelo-de-la-clausura-en-la-cabeza, cuya perspicacia política se conoce: los pensamientos son libres, nadie los puede adivinar.

"Esta fórmula del liberalismo alemán del siglo XIX significa, en consecuencia, que tan sólo los pensadores de pensamientos nuevos e inesperados son invisibles para los celadores de los pensamientos convencionales. En el mundo de los pensamientos nuevos, el axioma de que los pensamientos del uno también son los pensamientos del otro, pierde cada vez más validez: lo que yo mismo no pienso y nunca he pensado no puedo adivinarlo en los demás. En sociedades diferenciadas, otras personas tienen en efecto otros pensamientos en la cabeza. Y por eso mismo, en esta clase de sistemas se infla la telecomunicación: ésta expresa el nuevo contenido, en el sentido de que la transferencia de pensamientos entre extraños ya no es posible en la forma de la empatía participativa, sino mediante comunicaciones explícitas que superan las distancias y por las que los participantes pagan altos precios a partir del uso de los sistemas de símbolos –sólo hay que pensar en los enormes costos de la alfabetización inicial–, costos que hoy en día todos tratan de reprimir, porque ya han sido socializados en un cien por ciento. (Si el alfabeto fuera tan caro como una red telefónica, se ahorraría decididamente en las palabras escritas).

"En sociedades diferenciadas, con distintos trabajos y pensamientos, son los psicoterapeutas los encargados del entretenimiento y los proveedores de redes los que se deben ocupar de que los individuos no caigan demasiado profundo en la privacidad patológica de sus pensamientos y sentimientos. Sólo hay que recordar que lo privado patológico fue pensado, desde 1900, como lo inconsciente. Eso era hasta un cierto punto plausible, mientras que se pudiera explicar que algunas categorías de lo inconsciente se crean mediante las transferencias de pensamientos de un emisor a un receptor, en las que el sujeto del receptor queda excluido, de tal manera que el individuo no sabe lo que le fue transferido. En este sentido, el concepto de lo inconsciente correspondía a la modernización de la obsesión y la psicoterapia al exorcismo de lo moderno".


Tomado de un mail que me mandó mi hermano.

m e t a f i n

Aclaro que de hoy adelante sólo colocaré textos prestados y curiosidades varias en este blog, el blog donde escribo mis piensos seguirá siendo anónimo, hasta que alguien me descubra, claro. Y aún descubierto podré decir que dicho blog no es mío...

Tomado de la resurección

1.10.09

f i n

How long 'till redemption?
Portishead.

Advertí con tiempo que tendría otro blog, uno anónimo.
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Tomado de las profecías cumplidas.

2.9.09

f i r e k i t e s





Tomado de Who the bloody hell are they?

1.9.09

c l a r i c e l i s p e c t o r

Fragmento de: Aprendizaje o El libro de los placeres.
Yo podría tenerte con mi cuerpo y con mi alma. Esperaré aunque sea años a que tú también tengas cuerpo-alma para amar, mira a todos a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos. No tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada, hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes, hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa, hemos sonreído en público de lo que no sonreiríamos cuando nos quedásemos solos. Nos hemos temido el uno al otro, por encima de todo, pero yo escapé de eso, Lori, escapé con la ferocidad con que se escapa de la peste, Lori, y esperaré hasta que tú estés más preparada.

Fragmento de: Felicidad clandestina.
¿Cómo contar lo que siguió? Yo estaba atontada y fue así como recibí el libro en la mano. Creo que no dije nada. Cogí el libro. No, no partí saltando como siempre. Me fui caminando muy despacio. Sé que sostenía el grueso libro con las dos manos, apretándolo contra el pecho. Poco importa también cuánto tardé en llegar a casa. Tenía el pecho caliente, el corazón pensativo. Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí unas líneas maravillosas, volví a cerrarlo, me fui a pasear por la casa, lo postergué más aún yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría por unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad. Para mí la felicidad siempre habría de ser clandestina. Era como si yo lo presintiera. ¡Cuánto me demoré! Vivía en el aire... había en mí orgullo y pudor. Yo era una reina delicada. A veces me sentaba en la hamaca para balancearme con el libro abierto en el regazo, sin tocarlo, en un éxtasis purísimo.

Fragmento de: La pasión según G. H.
La cucaracha con la materia blanca me miraba. No sé si me veía. No sé lo que ve una cucaracha. Pero ella y yo nos mirábamos y tampoco sé lo que una mujer ve. Pero si sus ojos no me veían su existencia me existía - en el mundo primario donde yo había entrado, los seres existen a los otros como forma de verse. Y en ese mundo que yo estaba conociendo, hay varias formas que significan ver: uno mira al otro sin verlo, uno posee al otro, uno come al otro, uno está sólo en un rincón y el otro está allí también: todo eso también significa ver. La cucaracha no me miraba con los ojos sino con el cuerpo.
(...)
Lo que yo veía era la vida mirándome. Cómo llamar de otro modo a aquello horrible y crudo, materia prima y plasma seco, que estaba allí, mientras yo retrocedía hacia dentro de mí en naúsea seca, yo cayendo siglos y siglos en el lodo -era lodo y ni siquiera lodo ya seco sino lodo aún húmedo y aún vivo, era un lodo donde se movían con lentitud insoportable las raíces de mi identidad.

Fragmento de: Un soplo de vida.
Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío.


Tomado del p. de las l.

7.8.09

d a y d r e a m n a t i o n

Let’s go on pretending that the light is neverending.
Beach house.

Pocas palabras terminan en un cuaderno para reservaciones en un supuesto amable bar de la comarca®. Sale lo que un banco a cuatro patas y una mini-mesa ofrecen. Para empezar ni había con qué escribir. El primer intento con un pincelín (primera vez que escribo esa palabra, espero no tener que usarla mucho). Puntuación libre. Segundo intento con un lápiz sin punta. Tercer intento con un lápiz con punta quebrada. Manuscrita art deco. Cuarto intento y arranca esa otra lectura que no se podrá husmear aquí.

Este blog está diseñado para autoajustarse en el largo de sus renglones de acuerdo al tamaño que se le asigne a la ventana del navegador que se utilice para visitarlo.


Tomado del siguiente cuestionamiento: ¿dónde y cuándo es correcto el uso de lo que es el acento? [llueve.gdl]

19.7.09

o x f o r d c o m m a




Tomado de Some velvet blog.

17.7.09

d a n i e l 1 , 6

Hay excelentes juguetes para perros.
Petra Durst-Benning.


La soledad en pareja es un infierno consentido. En la vida de la pareja suelen existir desde el principio algunos detalles, ciertas discordancias sobre las que uno decide tácitamente callarse, con la seguridad entusiasta de que el amor acabará arreglando todos los problemas. Estos problemas crecen poco a poco, en silencio, hasta que unos años después terminan por explotar y destruir cualquier posibilidad de vida en común.

…[cont.]

¡Oh, la vida que los hombres intentan vivir!
¡Oh, la vida que llevan
En el mundo en que viven!
Los pobres, los pobres... No saben amar.

Cuando desaparece la sexualidad, lo que aparece es el cuerpo del otro, con su presencia vagamente hostil; los ruidos, los movimientos, los olores; y la presencia misma de ese cuerpo que ya no podemos tocar, ni santificar mediante el contacto, se convierte poco a poco en algo incómodo; desgraciadamente, nada de esto es nuevo. La desaparición de la ternura sigue siempre de cerca a la desaparición del erotismo. No hay una relación depurada, unión superior de las almas ni nada por el estilo que se le parezca, ni que pueda recordarla de forma alusiva. Cuando el amor físico desaparece, todo desaparece; una irritación taciturna, sin profundidad, viene a llenar la sucesión de los días. Y yo me hacía bien pocas ilusiones sobre el amor físico. Juventud, belleza, fuerza; los criterios del amor físico son exactamente los mismos que los del nazismo. En resumen, que estaba metido en un buen lío.


Tomado de Michel Houellebecq en ‘La posibilidad de una isla’.

14.7.09

j o b i m + s t i n g



Porque con el paso de los días la insensatez con la que hemos dejado que todo se vuelque me parece cordura. Porque Sting después de todo tiene bonita voz. Porque para leer se necesita música de ensueño de fondo. Porque hasta los párpados necesitan masaje. Porque existen los conceptos de suficiente y necesario. Porque las noches de los fines de semana son las mejores para quedarse en casa. Porque he perdido las ganas de diversión en el ámbito social y las he ganado en el ámbito personal. Porque no son necesarias las explicaciones.


Tomado de la vista en un punto fijo.

12.7.09

s u r t i d o

Do you have a lover? Do you love him tenderly?
This is Ivy League.

Si estoy fumando es porque tengo salud y la puedo poner a bailar, tiene su gracia. El subconsciente también escribe, influido, obvio. M83 de nuevo, esporádico y oportuno, en agradable control.

No quisiera escribir citado a tantos otros, saberme todo eso de memoria. De nuevo la lentitud, que nadie escriba borracho.

El piso es de vidrio transparente y se puede ver lo que pasa abajo, el techo también es de vidrio; transparencia hacia ambos lados.

Algo se conjuga por sí mismo, como una articulación que se desdobla. Esa persona que está aquí en mí se pregunta con un interés inestable hacia dónde es que se dirige su corazón de pasaporte. Se formula algo donde su pensamiento se equipara con el comportamiento de una nación de dudosas finanzas, débiles y gastadas; su narcoestado particular.

La fuerza del destino menguante. La música triste por dentro. El día gris con todo y el cansancio. Las fronteras en los reinos de lo irreal.

Las 3 leyes de Newton: la inercia, la fuerza y la acción-reacción; todo se cubre de explicaciones firmes, excéntricas. Y ya no es suficiente echar mano de lo científico para saber que es necesario un mecánico experto que arregle éste motor.

¿Qué hacer con 400 novios y con más de 400 golpes? Lo único que se puede hacer es vivir la mentira unos días para luego decir las cosas de frente, provocar el desazón en ellos también, seguir perdido, leer en vez de dormir, hacer yoga, perder lo que ni si quiera se ha ganado. Es como tener un límite de crédito y sobregirarlo hasta haber triplicado dicho límite. Queda la deuda más los intereses.

No es tan interesante este fenómeno. Sólo es algo real, palpable y fibroso.


Tomado de la sinceridad.

b i r d s o n t h e w i r e




Tomado de la red.

29.6.09

l e a v i n g l a s v e g a s



Have you ever had the feeling
That the world's gone and left you behind?
Have you ever had the feeling
That you're that close to losing your mind?

You look around each corner
Hoping that she's there
You try to play it cool perhaps
Pretend that you don't care

But it doesn't do a bit of good
You got to seek till you find
Are you never unwind

Try to think
That love is not around
Still it's uncomfortably near

My old heart
Ain't gaining no ground
Because my angel eyes ain't here


Angel eyes
That old devil scent
They glow unbearably bright
Need I say?
That my love's misspent
Misspent with angel eyes tonight

So drink up all you people
Order anything you see
Have fun you happy people
The drink and the laugh's on me

Pardon me
But I gotta run
The fact's uncomfortably clear
Gotta find
Who's now number one
And why my angel eyes ain't here
Tell me why my angel eyes ain't here
Excusez moi my angel eyes ain't here
Excuse me while I disappear


Tomado de Angel eyes en la peli que Mike Figgis hizo con los de Hollywood y de Sting cantando como los grandes.

27.6.09

b e l l y

No controles.
Flans.

Adentro tiene un cartucho gastado de baygon azul con restos de cerveza y de cualquier forma los mosquitos nadan sobre las cabezas en la madrugada; llovió, el aire está mojado. Puntos suspensivos y luego el fin.


Tomado de Agoraphobia.

25.6.09

f u r t h e r i n t o t h e f u t u r e

Hold me up so high to touch the sky just one more time.
The cure.

Los novios del futuro se enamoran en páramos secretos lejos del amor, son demasiado cautelosos, directos, inocentes y posiblemente gracias a su inercia futurista nunca han de confiar de nuevo en eso que la mayoría asume como relaciones formales. Sus interacciones son estables por ser ligeras, tan faltas de compromisos y de barrotes; con tanto aire y bosque de por medio es imposible ahogarse. Ellos no se pertenecen el uno al otro, su responsabilidad va para consigo mismos. Confunden al sentimentalismo entre caricias tiernas que se reparten distraídos, sueltos, un poco libres, un tanto ajenos. Llenan sus horas juntos de pláticas constructivas en vez de volverse sólo cursis. Los besos que se dan son reales o difusos, cualquier cosa menos patéticos. Se permiten una comunicación transparente, carecen de juicios altivos y como anulan constantemente al verdadero amor, su sentido de pertenencia se hunde para dejarlos al fin de cuentas solos, como al principio, como si nada hubiera pasado.

Se premian los ligues con otros por medio de un abrazo fuerte, llenos de un respeto antiguo, contradiciendo todo su discurso. Ellos no saben en sí gran cosa, sólo están preocupados en inventar nuevas formas de satisfacer sus necesidades de pertenencia; su egoísmo, hedonismo y narcisismo crecen sanos, fuertes, imponentes. Y sobre todo callan sus intenciones para con el resto de sus congéneres, disfrutan de su confusión propia y de la confusión que provocan en los demás. Los novios del futuro son incomprendidos ahora, está bien, ya que ni ellos mismos pueden explicar la lógica de sus encuentros. Se arrebatan el apoyo de uno al otro como hienas frente a animales en descomposición, recelosos, con un gesto de ataque en la boca exponiendo sus dientes en señal de cautela. En esa decadencia se aman con una fórmula nueva, repetida y descentrada, visceral. Incapaces de jurarse algo se juran la nada, el vacío, el fin, la vuelta y allá en el fondo de todo vislumbran al futuro, a la muerte que los reafirma y bendice con una ironía bien presente.

Ellos no construyen juntos, sólo agendan lapsos de tiempo para verse a los ojos, prefieren mirarse sin tapujos en vez de ilusionarse con días felices, pasteles rosados, aniversarios fieles y de cualquier forma se mimetizan, pues de eso nadie escapa. Los novios del futuro destruyen el amor con más amor, con un amor de otro tipo; un meta-amor aguerrido, musculoso, escaso, volátil, extraterrestre, de súperhombres. Se lamen las heridas y procuran no hacerse nuevas. Se olvidan con una comodidad envidiable el uno del otro para darle tiempo al tiempo y esperar a que llegue otra mañana con un dejo de extrañamiento para simular una alegría en el reencuentro. Anuncian con una voz muy queda la descomposición del núcleo social y cual arpías con doctorado en falta de compasión quieren destruir todo lo establecido y correcto, se protegen con esmero, se cuidan a ratos, se descuidan después, toman todo el desorden y se lo beben de golpe, eructan groseros y alcanzan otro tipo de felicidad, una más animal y aterrizada. De esa forman aseguran en el futuro el regreso hacia lo prehistórico. Estudian juntos los motivos que mueven a las personas a unirse, a quererse. Y en esa sabiduría reciente gozan destrozando a las cosas con martillos mentales, hasta volverse locos, escapando así de la sanidad, de los manicomios sin puertas donde todos vivimos entre asustados y obedientes. Ellos son los profetas del Apocalipsis social. Los novios del futuro son tan arcaicos y obsoletos que en realidad no innovan nada. Son una burla al futuro afirmada en el pasado, son la vuelta que cierra la circunferencia, la estampida en un espacio donde no se puede correr y sólo rebotan, se estrellan, aves fénix graciosas y sumamente estúpidas, payasos descorazonados con más lágrimas pintadas que sonrisas. Niños queriendo ser adultos, enlodados en su adolescencia, como si estuvieran perdidos en un laberinto invisible y autoimpuesto.


Tomado de lo real en la ficción.

20.6.09

m a k e l i s t s d o s o m e t h i n g

Alguien se burlaba de mí hace poco cuando le dije que me angustia ver tantos discos, aceptar que sólo bajo un pequeño porcentaje de ellos y saber entonces que de seguro muchísima música increíble -lista para ser escuchada- nunca llegará a mis oídos. Sin ningún orden en particular (excepto por Begone dull care, que es el mejor de todos) les dejo la lista de lo que más me ha gustado de este primer semestre.

Begone dull care / Junior boys.
My maudlin career / Camera obscura.
Lost channels / Great lake swimmers.
Still night, still light / Au revoir Simone.
Eats darkness / Apostle of hustle.
Real control / Moneybrother.
Yesterday and today / The field.
Space beyond the egg / The emperor machine.
Technicolor health / Harlem shakes.
Two suns / Bat for lashes.
Under the pavement the beach / Deportees.
Blackbelt Andersen / Blackbelt Andersen.
Command / Client.
The phenomenal handclap band / The phenomenal handclap band.
LP / Discovery.
Here and elsewhere / My sad captains.
He colsed his eyes so he could dance with you / Vitamins for you.
Desayuno continental / Extraperlo.
I had the blues but I shook it loose / Bombay bicycle club.
Make lists do something / Magic arm.
Cutting the edge / Chicks on speed.
Your truly, the commuter / Jason Lytle
Bandages for the heart / Lacrosse.
This is our home, please come in! / Volumina.
Read silence EP / TV on the radio.
Beacons / Ohbijou.
Neon warlus EP / Neon Warlus.
I am the west / Lovers.
It's blitz! / Yeah yeah yeahs.


Tomado de la franca piratería.

17.6.09

p o r n o d e l b u e n o



Gustave Courbet hizo esta pintura al óleo sobre lienzo en 1866. Hojeando la enciclopedia de historia del arte de mis padres llegué hasta él, la impresión que me causó sigue vigente, de hecho cada vez que veo el cuadro un susto y una intranquilidad de apoderan de mí. ¡Tal atrevimiento, tanta vanguardia! Es desconcertante para un provinciano semiculto,143 años después de realizada ésta gran obra de arte, ver de frente el origen del mundo. No seamos estrechos de pensamiento, mi susto no tiene relación directa con dolencias freudianas en apariencia; éste es verdaderamente un susto artístico y me mueve, profundamente, a reflexiones que van más allá de la técnica.

La mujer parece fresca, relajada. Ella es joven y se encuentra acostada medio envuelta en una sábana, posiblemente flotando en un espacio oscuro. Nos está invitando a verla, aún más que eso, nos reta a verla de frente. Ella parece no tener vergüenza, en cambio nosotros fácilmente podemos enrojecer frente a ella. Ella que no existe en realidad, pues son sólo óleos intercalados. Y nos deja solos con nuestra reacción frente a la unión de sus piernas abiertas. Me imagino que sin importar la preferencia sexual de quien la observe, nunca será lo mismo lo que los hombres en contraposición a las mujeres observen al ver este cuadro.

Ahora que la pornografía es algo tan cotidiano, ver una vagina expuesta con tanta delicadeza y esmero me conmueve. Me hace no perder la fe en nuestra naturaleza. Reivindica la confianza en el ser humano. La apertura en su máxima potencia. Courbet sigue destapando tabúes 143 años después de haber pintado algo tan simple, directo, natural, normal, común, húmedo y penetrable. Ver el origen del mundo es experimentar un parto conciente y nacer ya crecidos, pensantes, temerosos.

El origen del mundo.
55cm X 46cm.
Museo de Orsay.
París.


Tomado de Rodrigo impresionado (supuestamente no debería hablar así de las vaginas).

16.6.09

l o s i n i c i a d o s

You could have it all, my empire of dirt.
Jonnhy Cash.

Cariño… pienso que las cosas no existen. Un vaso, un hombre, una gallina, por ejemplo, no son realmente un vaso, un hombre, una gallina, son tan sólo la verificación de la posibilidad de existencia de un vaso, un hombre, una gallina. Para que las cosas existiesen realmente tendrían que ser eternas, inmortales. Sólo así dejarían de ser únicamente la verificación de ciertas posibilidades y se convertirían en cosas. En efecto, de tanto modificarse, son utilizadas por la naturaleza, la cual verifica mediante sus transformaciones todas las posibilidades de las que dispone. A manera de ejemplo, una gallina, en el momento mismo en el que cumple su “deber natural” y pone un huevo, deja de ser una gallina para convertirse en el medio a través del cual la naturaleza verifica la posibilidad de existencia del huevo y, por ende, del mundo de los volátiles. Las misma ley es aplicable también al problema del espacio, tanto para el macrocosmos como para el microcosmos.

En el universo en expansión o, en todo caso, en movimiento, los planetas y las estrellas ocupan –y verifican en sus evoluciones– la existencia de espacios nuevos que concuerdan con su naturaleza desde el punto de vista dimensional (de lo contrario se modificarían o se desintegrarían). El hombre, estimulado a su vez por la misma “causa natural”, parte a ocupar nuevos espacios. Una de las propiedades que hace que un objeto sea tal es el hecho de que por su presencia en un sitio dado impide a otros objetos tomar su lugar. Dado que no existen cosas que permanezcan invariablemente en el mismo lugar, dejan de ser objetos y se transforman en verificadores de ciertas posibilidades espaciales, es decir en energía. Lo que para los objetos se plantea como un problema espacial, para nosotros los hombres constituye un problema temporal. Cuando efectuamos una acción cualquiera, por ejemplo cuando corremos, no estamos realmente corriendo, sino que simplemente verificamos la posibilidad de correr y la existencia de la carrera y transferimos esa experiencia a la “naturaleza”. En efecto, si lo comparamos con la longitud del tiempo de duración de nuestra especie, disponemos de algo sumamente limitado en el transcurso de nuestra vida para poder gozar de esa experiencia. Para existir de veras deberíamos detenernos en el tiempo y comenzar a vivir nosotros mismos, así pues, ser nosotros mismos los verificadores, para nosotros mismos. En tiempos remotos, el hombre no disponía como nosotros de tecnologías de punta ni de ciencias avanzadas como las de hoy; es por ello que la posibilidad de enfrentar la muerte con cierto margen de éxito era mucho más limitada. El ser humano siempre ha idealizado la vida eterna. Hoy en día, seguimos hablando de vida eterna, aunque con una diferencia: nos es dada la posibilidad de alcanzarla. Tendríamos que orientar el conjunto de nuestros esfuerzos y de nuestras posibilidades (principalmente en el ámbito científico y tecnológico) hacia ese objetivo único. Los que para el hombre de antaño eran simples medios (que le permitían salir victorioso de la lucha eterna contra la naturaleza) se han convertido hoy en objetivos; estamos libres de la aprehensión inicial y de las reacciones que la acompañaban y nos hemos convertido en locos que corren sobre una bola que vaga a la deriva por el espacio. El temor a la muerte siempre ha sido sublimado o utilizado por los poetas, los filósofos, las religiones, los artistas, pero nunca ha sido enfrentado con la sangre fría necesaria.

La mayoría de las actividades del hombre que hoy suelen parecer injustificadas se tornarían lógicas una vez alcanzada la inmortalidad, pues sólo en ese momento podríamos permitirnos objetivos fantásticos e irracionales destinados a brindarnos alegría (arte, investigaciones científicas, etc.) En la actualidad la biología ha divisado cómo podría influirse sobre las células que fundan el deterioro del cuerpo humano. Es decir, sobre el proceso que conduce inevitablemente hacia la muerte. Por desgracia, quienes emprenden esas investigaciones son muy contados respecto de la cantidad de habitantes sobre la tierra. Deberíamos cesar cualquier otra actividad, por ejemplo los vuelos espaciales, la investigación artística, la fabricación de armamento, etc. (excepto aquellas actividades que nos permitan sobrevivir) para poner a la obra y al máximo todas nuestras capacidades. Gracias a un esfuerzo colectivo, nos tomaría unos 20 años estar en condiciones de vencer a la muerte natural. Naturalmente, habría que suspender después los nacimientos hasta encontrar otros planetas u otras posibilidades de vida sobre la tierra. Todas las guerras y todos los rencores del hombre son engendraros por el miedo latente y por la conciencia de la muerte. El hombre dio inicio a su evolución defendiéndose del entorno desfavorable, elaborando por sí mismo sus medios de defensa. Curiosamente, una vez vencidas las calamidades más peligrosas, conforme pasaba el tiempo se iba acostumbrando la idea de la muerte natural como algo inevitable. Cada medio de defensa inventado por el hombre ha sido siempre contrarrestado por un medio de ofensa. Este precario equilibrio sigue existiendo hoy, con la salvedad de que los medios de ofensa actuales pueden destruir por completo toda forma de vida sobre la tierra. De allí que sea preciso orientar todas nuestras posibilidades hacia un ideal ajeno a las estimulaciones y las aspiraciones ordinarias del hombre. El hecho de tener hijos (hacemos nacer cosas porque no tenemos la posibilidad de vivir por siempre y quizá no tengamos esa posibilidad justamente porque hacemos nacer cosas) constituye una manera de lograr la eternidad, excepto que de ese modo es la especie humana la que la alcanza, no el hombre. Cobrar consciencia de que somos descendientes debería hacernos entender que somos nosotros mismos los que deberíamos de utilizar las experiencias que vivimos, hoy y a futuro. Desde hace algún tiempo me intereso por aquellas personalidades que han tomado en consideración este problema y que han entendido e interpretado la situación absurda del hombre sobre la tierra, antes que por aquellos que han cantado las bellezas y las certidumbres de la vida. Es así porque, de hecho, todos los hombres han entendido desde siempre que la vida vale la pena de ser vivida. En todas las épocas de la humanidad se han labrado ideales en los cuales creer, motivos que le conferían sentido a la vida; casi siempre se trataba de pretextos que hacían posible la unión de ciertas personas con otras, las más de las veces en pro o en contra de otras, incluso inventadas quizá. El hombre ha fingido siempre no ser autor de sus inventos y por lo tanto ha hecho como si éstos no fuese por completo controlables por él mismo, como si hubieran sido inevitablemente decididos por la naturaleza. Esos ideales, esa fatalidad en que siempre ha fingido creer, nunca lo han unido a sus semejantes, justamente porque de manera inconsciente sentía que se traba de ideales mitológicos de los que difícilmente podría obtener en su calidad de hombre ventajas reales y duraderas. Sólo un ideal superior, sin relación con la fatalidad, puede unir sin discriminación a todos los hombres en su empeño por lograrlo. Al alcanzar la inmortalidad, el hombre, quizá por vez primera desde su aparición sobre la faz de la tierra, podría realmente y de manera indiscutible diferenciarse del resto de las especies vivientes. Al detener la evolución del tiempo, a una edad libremente elegida, al interrumpir el envejecimiento, rompería el encanto de la dimensión misteriosa que revela el universo, dando así el primer paso hacia una mejor comprensión de la vida. Espero poder algún día tomar un vaso, llenarlo de vino y beber, y sacar a pasear a una gallina, y poder hacerlo de veras yo, yo mismo.


Tomado de Gino De Dominicis en la revista la Tempestad 16, edición semestral de artes visuales verano 2008 (no sé qué pensar de una revista con semejantes contenidos y una publicidad para muy pudientes).