19.4.20

Gelatinas

A medio día se metieron a robar al depa de abajo. Cuando la vecina me avisó por el interphone yo estaba plácidamente en la cocina terminando una gelatina de Sprite con gomitas y nueces picadas. Le empecé a preguntar cosas hasta que llegamos a la parte donde me dijo, ella en la calle, yo en mi cocina, que 4 sujetos encapuchados de acento colombiano se habían metido a su depa. Un par de preguntas más y supe que los delincuentes podrían estar todavía en su depa, o en el edificio. Somos 4 deptos, dos abajo y dos arriba. La vecina vive debajo de nosotros, en su patio empieza una escalera de caracol que conecta con el nuestro, respectiva puerta al pasillo de nuestras habitaciones, la escalera sube y termina en la terraza. Me preguntó, ¿están bien, todo bien con ustedes? Colgué de inmediato el interphone sin decir nada, paralizado, los colombianos podría estar a mis espaldas en ese momento hasta donde la información me alcanzaba para entender lo que estaba pasando.


Desesperado grité: “ANAAAAAA, ERICKKKKK, se metieron a robar al depa de abajo y no sabemos si los vatos ahí siguen”. Ana estaba en los sofás de la entrada sufriendo su renombrado mal del jabalí (como el del puerco pero más salvaje), llegó de un brinco a la cocina y dijo que tenía un machete, corrió a su cuarto, al pasar junto al baño le dió un fuerte golpe a la puerta con la palma de la mano y le gritó a Erick que saliera, le explicó la situación, volvió con un machete, Erick salía de bañarse y en tres segundos estaba en la cocina ya vestido, se fue directo a la entrada del depa. Lo seguí y desde los ventanales que dan a la calle vi que había como ocho patrullas abajo con decenas de policías por todos lados. Bajé y la vecina les estaba abriendo la puerta de su depa, entraron muchos policías a su lugar junto con ella, me quedé en la cochera, les comenté a los policías que los departamentos se conectan por una escalera de caracol, y subí a mi depa con muchas ametralladoras AK-47 automáticas subiendo detrás de mí. Ana corrió a su cuarto a esconder el machete y Erick corrió al suyo a cerrar la puerta con llave porque tenía mota y sabrá Dior qué otras cosas regadas por todos lados. Yo ya no sabía bien ni qué estaba pasando, tantas AK-47 paseándose por mi depa, el machete en un momento reluciendo filoso ante mis ojos y luego escondido ante las armas de alto calibre, drogas expuestas por toda nuestra vivienda, Erick serio, Ana más seria todavía. Mi gelatina temblando, sola, en su recipiente. Les dije a los policías que la escalera de caracol era por acá y me los llevé a la terraza, la cual, cuando llegamos estaba llena de más AK-47 desfilando por todas partes. Eso ya era una escena entre tarantinesca y lyncheana.


Bajamos al depa de la vecina, nos dijo que ella estaba sola en su cuarto, en su cama, dando terapia psicológica en línea cuando los tipos entraron y la amarraron, le pusieron una playera en la cara, pero como la playera era de tela traslúcida ella podía ver, tres estaban encapuchados y uno no. Llegó protección civil en una ambulancia y fueron con la vecina a ver qué onda, todos los policías le hacían señas a la vecina, en las espaldas del de protección civil, para que lo corriera. Uno de los policías que estaban en la cochera le gritó a los que estaban junto a la puerta que da a la calle que cerraran la puerta, porque habían llegado los policías de la Delegación. Nunca, ni las películas de acción, había visto a tantos policías juntos en la escena del crimen. Yo seguía sin saber bien qué estaba pasando. Algunos policías traían cubrebocas, otros no. Los delincuentes ya se habían ido hace mucho. Ahora podría ser que hubiera Covid-19 por todas partes del depa de la vecina y el nuestro. La situación crecía como una bola de nieve a diámetros inimaginables.


Subí a mi depa, Erick ya había cerrados todas las puertas y ventanas del depa. Hacía calor. Agarré 200 pesos y me fui a los tacos de carnitas del mercado. La realidad siempre supera a la ficción.

14.2.20

El buen vivir

Les aviso que es un plagio editado de una publicación de un sitio que se llama Quora.

No te vuelvas adicto a nada, sobre todo a las drogas (ilícitas o lícitas), a la pornografía, fumar tabaco, beber alcohol, a las redes sociales en internet y/o al sexo que crea insatisfacción. Una sesión de sexo que podríamos considerar ejemplar dura en promedio 20 minutos, o el tiempo en que los participantes se aseguren de haber satisfecho la libido del otro (o los otros) y la personal. Una sesión que incluya, además del sexo, a la sensualidad puede durar horas, días, la vida entera... No arruines tu vida con sesiones de sexo de 2 minutos y que además de la inmediatez, sólo contempla la satisfacción egoísta. No pierdas el tiempo teniendo sexo frecuentemente por horas, hay muchas más actividades en la vida que nos dan una mucho mejor satisfacción que la que el sexo nos puede dar. No escondas nada de tu médico de cabecera, no te va a juzgar ni a regañar, si lo hace considera buscar a otro médico. Sonríe frecuentemente, de ser posible 30 segundos cada 30 minutos, esto incrementará tu productividad y energía mental. Abraza a los demás lo más que puedas, mínimo 20 segundos por abrazo. No caigas en la deuda del crédito ni los préstamos, paga todo a tiempo y no gastes el dinero que no tienes ni vas a tener en lo que la mercadotecnia te ha dicho que te dará felicidad y estatus. La única herramienta con la que contamos para realmente desestabilizar al sistema que tanto criticamos y lograr un cambio es la forma en cómo gastamos nuestro dinero, la revolución que ha probado ser la más eficiente de todas es la que se hace desde adentro del sistema. Agradece todo lo que alguien da sin pedir nada a cambio. Nunca esperes el momento perfecto para hacer algo, deja de procrastinar, haz lo que estés pensando ahora mismo y aprende a irlo mejorando con el tiempo. Dona y regala las cosas que ya no uses, empezando por la ropa que no has usado en los últimos 3 meses. No compres ropa con frecuencia, es una de las principales causas de contaminación del planeta. Encuentra actividades de esparcimiento y hobbies que te gusten, participa activamente en redes sociales NO virtuales, si no, la depresión y la adicción tomarán ese lugar y ese tiempo en tu vida. Haz una lista de todas las cosas positivas acerca de ti hecha con la opinión de otras personas y la tuya, léela diariamente cuando te levantes. Ejercítate al menos 30 minutos, de ser posible todos los días después de levantarte. No te sientes en una posición por más de 1 hora, levántate y distráete durante unos 5 minutos. Despégate de tu celular / computadora / iPad, úsalo de forma en que seas tú quién lo está usando y no el aparato a ti. Tu salud física y mental es lo único realmente importante en la vida. Ponte siempre por encima de cualquier situación o persona, sin pasar por encima de nadie. La salud física es algo sencillo de alcanzar y mantener, no cuesta gran cosa, compra sólo alimentos no procesados en los mercados locales y prepáralos tú mismo, de esta forma ayudas a la economía de la clase media y pobre, y dejas de apoyar a las grandes empresas que hacen funcionar al sistema; y haz ejercicio. Ten sueños y ve por ellos, sino logras cumplirlos es lo de menos. Aprende a terminar todo lo que empezaste y un día verás los resultados. No seas una persona tóxica y falsa, ni propicies relaciones sin propósitos. Aprende a eliminar a todas las personas tóxicas, falsas y con relaciones sin propósito de tu vida. Disfruta de la vida, la culpa y el pecado son el verdadero infierno en esta vida. No vivas en el pasado, ni en el futuro. La vida siempre se trata del presente, ocúpate de él. Escucha música y baila la música que te haga bailar. La aprobación de otras personas está en segundo lugar, tu opinión personal sobre ti mismo es la más importante. Ahorra y viaja por el mundo, entenderás muchas cosas que los libros y la TV nunca te podrán transmitir. De nuevo, no gastes tu dinero en lo que el sistema ha diseñado para tener el control sobre nosotros, si lo gastas de una forma bien pensada el control lo empezaremos a tener nosotros y el sistema caerá por sí solo. Mejora tus habilidades de comunicación, son bastante útiles, leer es la mejor forma de hacer esto. Entiende que en este mundo existen muchas formas de pensar y actuar, y que tus formas no son las únicas, ni mucho menos las mejores.

6.2.20

Aventuras dentro de la SRE Tlatelolco presentan:

"El náhuatl y Trump."

Tres revisiones a nuestra documentación antes de ingresar, porque más valen esos filtros antes que quitarnos lo pendejos con programas gubernamentales para tales efectos. México siempre güey.

Un papasito salió primero y con voz fuerte dijo una serie de instrucciones, luego nos fue separando en pendejos y no pendejos. A los pendejos se los llevó lejos de ahí, a chingar a su madre yo creo. Yo nomás le veía lo bien bonito que rellena el tiro de sus pantalones negros, su hermosa carita morena, y escuchaba su voz fuerte, sexy y amable. Love is in the air. Los listos pasamos al arco de seguridad que sonará para los que traigan su fusca fajada o su filero debajo de la manga. Otra revisión de documentos y sin dar otro paso más, ahí mismo, otro servidor público volvió a revisar los documentos. ¿Así, o más pendejos estamos los mexicanos? Sin generalizar, no voy a caer en lo de "la gente está bien pendeja", porque la cola de los listos seguíamos siendo la mayoría. Aunque detrás de mí estaba una joven pareja y su niña hija, el vato bien tranquilo y sin machismos le preguntó a la morra si traía su cita y ella emperrada le contestó que hizo la cita por teléfono y que no le dieron cita, háganme el cabrón favor de entender eso. Les revisaron los documentos y se los llevaron lejos de ahí. Yo creo que la morra se emperró porque sabía que la había cagado. 'Same shit, different day' para los servidores públicos de la SRE, I guess.

Luego el crew clever ingresamos a las instalaciones, primero a entregar los documentos, luego a la Sala 2 a esperar la foto, a la captura del iris, de las huellas dactilares y a firmar en un pad. En la Sala 1, atrás de mí, una señora y un señor algo se decían en náhuatl mientras yo atento me deleitaba con el sonido de esa hermosa lengua. Ya en la Sala 2 la soñara le tocó a mi lado y me le acomadré en chinga. Le pregunté si estaba hablando en náhuatl y me dijo que sí. Le pregunté que de dónde son y me dijo que de una comunidad cerca de Iguala en Guerrero. Le pregunté si en su comunidad todos hablan en náhuatl, grandes y chicos, me dijo que no, que ya sólo los grandes lo hablan porque como a los chicos les dan clases en español el náhuatl casi se podría decir que está prohibido por el sistema educativo, que los/las maestros/as los regañan si hablan en la belleza del náhuatl. Me dijo que ella y su esposo desde que se conocieron acordaron siempre hablar todo en náhuatl y que sólo su hijo mayor lo habla chido. Me contó que el hijo mayor se fue de mojado y que en realidad fueron sus tíos los que le inculcaron la lengua prehispánica en pleno gringo. Toma Trump y métetelo por donde te quepa, fue lo primero que pensé. Le dije: "keni jimotoca" y sonrió, me corrigió porque en su comunidad se dice "keni motoca" y me aleccionó sobre las variantes del náhuatl en México, me dio la lista de estados donde se habla y me explicó sobre los tipos de náhuatl y de sus diferentes entonaciones por región. Entonces le dije: "motoca Álvaro" y sonrió de nuevo. Me dijo que estaban sacando el pasaporte para ir a ver al hijo mayor, pero que después de este gasto seguía el calvario de la visa gringa, quise rezar, quise llorar y otro guapo moreno gritó mi nombre y me tuve que ir y dejar a la señora y a su apuesto esposo.

El moreno de la foto me trató con todos los privilegios de hombre blanco de ojos verdes que soy. Me sacó varias fotos hasta que él quedó conforme con una foto digna de mí, me dejó repetir mi firma porque me preguntó si la primera me había gustado. No paramos de sonreírnos uno al otro, le dije que pasara un excelente día y se me pasó darle mi cel...

Luego me dieron mi pasaporte nuevo en la Sala 3 y me fui lejos de ahí.

3.2.20

'The Suicide' by Kamala Das.

Bereft of soul
My body shall be bare.
Bereft of body
My soul shall be bare.
Which would you rather have
Oh kind sea?
Which is the more dead
Of the two?
I throw the bodies out,
I cannot stand their smell.
Only the souls may enter
The vortex of sea.
Only the souls know how to sing
At the vortex of the sea.
Your body shall be dead,
Poor thing,
Dead as driftwood, drifting
And drifting to the shore.
Your body shall ride the tide,
Rider, slumped dead
On white war-house.
Charging.
Your body shall bruise white
Against the coral reefs,
Your body,
Your lonely body.
I tell you, sea,
I have enough courage to die,
But not enough.
Not enough to disobey him
Who said: Do not die
And hurt me that certain way.
How easy your duties are.
How simple.
Only roar a hungry roar,
Lean forward,
And retreat.
You swing and you swing,
Oh sea, you play a child's game.
But,
I must pose.
I must pretend,
I must act the role
Of happy woman,
Happy wife.
I must keep the right distance
Between me and the low.
And I must keep the right distance
Between me and the high.
Oh sea, I am fed up
I want to be simple
I want to be loved
And
If love is not to be had,
I want to be dead, just dead
While I enter deeper,
With joy I discover
The sea's hostile cold
Is after all skin-deep.
The sea's inner chambers
Are all very warm.
There must be a sun slumbering
At the vortex of the sea.
O sea, I am happy swimming
Happy, happy, happy ...
The only movement I know well
Is certainly the swim.
It comes naturally to me.
I had a house a Malabar
And a pale-green pond.
I did all my growing there
In the bright summer months.
I swam about and floated,
And divided into the cold and green
I lay speckled green and gold
In all the hours of the sun,
Until
My grandmother cried,
Darling, you must stop this bathing now.
You are much too big to play
Naked in the pond.
Yes, the only movement I really know
Is swimming,
It comes naturally to me.
The white man who offers
To help me forget,
The white man who offers
Himself as a stiff drink,
Is for me,
To tell the truth,
Only water.
Only a pale-green pond
Glimmering in the sun.
In him I swim
All broken with longing.
In his robust blood I float
Drying off my tears.
Yet I never can forget
The only man who hurts.
The only one who seems to know
The only way to hurt.
Holding you is easy
Clutching at moving water,
I tell you, sea,
This is easy,
But to hold him for half a day
Was a difficult task.
It required drinks
To hold him down.
To make him love.
But, when he did not love,
Believe me,
All I could do was to sob like a fool.
Oh sea,
You generous cow,
You and I are big flops.
We are too sentimental
For our own
Good.
Lights are moving on the shore.
But I shall not return.
Sea, toss my body back
That he knew how to love.
Bereft of body
My soul shall be free.
Take in my naked soul
That he knew how to hurt.
Only the soul knows how to sing
At the vortex of the sea.

30.1.20

Sobre 'Dolor y Gloria' de P. Almodóvar

La película abre con: "Me gustaría ser un hombre pa'bañrme ahí en el río desunda.", un masculinismo para no dejarse ir así como el agua del río... Luego en una nada las mujeres se ponen a cantar, y de sopetón regresamos al presente con ese: "Salva, soy Zulema, ¡qué sorpresa! ..."

Soy lento como un caracol de esos que dejan la baba embarrada a su paso, por eso me puse a ver esta peli de nuevo. Para descubrir y asegurar que Pedrito no deja que se le vaya ni una, ni siqueira media cosa por decir. ¡Genio!

La peli nos habla de "La santa, católica y apostólica" que es o era España (¿quién iba ser sino la España de Dior?), de una "desintoxicación compasiva y controlada" (pínchenme una o dos de esas no sean cabrones, ven la tempestad y no se hincan, ya pues, ya pues, es bromi, no quiero a mi santa madre mañana en el celular diciéndome que qué onda con mis adicciones, que ni se ha de angustiar tanto la ilustre madre biológica y con todas las de la ley que me la vida me dió, maravilla de persona, que más bien ha decir que ahí me haga bolas yo solo, que ya estoy grandecito, y no queremos saber todo el etc., asi que ya pues, ya pues, broooomi, bromi, bromiiiiiii, todo compasivo y controlado por acá). Habla de descubrir lo que le hemos hecho a nuestros cuerpos pasados los 30 años con gráficas audiovisuales que nos ubican de esa forma magistral en lo que se nos está narrando sobre dolencias y males varios (pongan atención shiavisa, luego no anden diciendo que no se les dijo. Un día tuve un tínnitus y si me dio por la preocupación, pero pues revertí la causa y el efecto no regresó, lesson learned), de la soledad y su comadre la depresión (sin comentarios entre estos paréntesis), de las vueltas o la única vuelta donde los años nos van colocando a todos (uno nunca sabe ni a qué hora ni por dónde va a brincar la liebre, truchas pues), de caer en nuevos vicios "a estas alturas" que nada de altura tienen y de ir a buscar a la droga en el epicentro del terremoto que nunca para en el narcomenudeo (me veo hace unos ayeres afuera de una vecindad en la Doctores entre yonkis que me dicen "aguas güero, la cosa se está poniendo fea" y pues qué feo andar uno ahí exponiéndose así nomás a esa cosa), de entrar en la droga por decisión propia y de salir de la droga con una fuerza de voluntad hecha de acero por pura decisión propia también (compasivo y en control, y que shingue su madre mi comadre, haciendo referencia a la droga puuuuues), habla de no cumplir con las promesas a los seres queridos (porque se mueren y entonces pues ya bailó Bertha Beatriz Viuda de Belmonte), y de los fantasmas allá en el pueblo (asústame panteón, y aquí ya no cupo el pues, ni modo pues).

La película habla y habla sin parar, de tantas cosas, que los lentos caracoles la tendremos que ver dos o tres veces para irle sacando el contenido al contenido. Por si todo esto fuera poco nos obsequia una interesantísima bibliografía de autores y libros, recomendaciones directas de Pedrito para todos, qué detalle de su parte, isn't he lovely?

No pensé a primera vista que 'Dolor y Gloria' fuera la gran obra que ahora que la he repasado, por tercera vez creo, se ha rebelado imponente ante mis ojos.

Me veo reflejado en Salvador Mayo. No en ser el director de cine que escribe éxitos sobre éxitos, ni que viaja por el mundo promoviendo sus películas, porque no he escrito ni media vocal en mi vida, no se diga de haber rodado más que sobre las llantas de mi bicicleta. Bueno, produje el corto de Pablo González, "Pez", un camión me aventó de mi bicicleta cuando iba en camino al Hotel Fiesta Americana para estar en ese rodaje de disque productor que ni hice nada la verdad más que plantar mi cara ahí, cosas del siglo pasado, bueno fue en este siglo pero pareciera que fue en el pasado, o sepa, creo sí fue en el siglo pasado. Dalia me rescató en la troca esa que tenía un apodo que ahora no recuerdo y que luego un hermano de ella destrozó creo recordar, me fue a levantar de estar tirado en la calle ahí valiendo verdura atropellada y me llevó a la Cruz Verde de Zapopan. Ah ya, sí fue en este siglo porque iba en bici del C.C.Ch. al Fiesta Americana. Por cierto, gracias pollito, ya veo cómo tú y yo nos hemos ido enmendando uno al otro por la vida. Pero en un, aún más importante "por cierto", ¿alguien sabe decirme qué fue de Pablo? Siglos de no saber nada de él...

Me veo en Salvador Mayo enfrentando a la decadencia a la que el cuerpo se enfrenta con los años, y no estoy dándome a la bajada sin frenos, ni estoy por tomar un bastón, no se me adjudiquen cosas que ni he escrito.

Me veo reflejado en tantas cosas que no diré aquí y que posiblemente tampoco le vaya a decir a nadie, basta con dejarlo aquí escrito para que me sirva de recordatorio y nada, a darle pa'delante, aunque allá adelante nos espere la vejez y lo que sea que esté por venir con los años, como la muerte, dicho sea de paso. Y por please, tampoco se me espanten, no me pienso morir pronto... pero uno nunca sabe, luego en una de esas me les muero y pues yastuvo: chido, gracias, bye...

Gracias por leerme, por criticarme y juzgarme, por las confrontaciones sanas y también por las malsanas, faltaba más. Pa'todos hay, pa'todos tengo, masco chicle, pego duro, y tengo chicas por montón (¿o "de a montón", cómo era?), uy sí, cómo no, ríanse conmigo de mí por favor. Tu, ru, rú...

Buenas noches, podemos ir en paz, la película ha terminado.

Y pues eso, yo tampoco "me arrepiento, volvería a hacerlo..." (sin celos, ni nada de esas cosas).

22.1.20

Remedio casero para no deprimirse:

Hedonista porque ante todo, y con todo y todo, estoy determinado a seguir pasándola chido, sin pasar por encima de nadie obviamente, incluida mi persona. Porque además pasarla bien no se trata de lujos ni de estatus, ni tiene ninguna relación con la situación capitalista del mundo. Al contrario, el bienestar y el placer que me procuro está escondido en detalles pequeños y grandes sorpresas que algunas personas consideran despreciables. Porque aunque la vida no tenga ningún sentido y yo no haya pedido nacer, aquí estoy ya desde hace 45 años, mejor trato de pasarla lo más bien que se pueda, y cuando no se puede no la armo de pedo.

Realista y empirista porque para mí la única verdad a la que podemos acceder es esta realidad, y de esa realidad podemos extraer ciertos conocimientos en la medida de nuestras posibilidades. Todo lo demás son supuestos, cuentos, fábulas y ciencia ficción. Esas ideas que están fuera de la realidad son productos de nuestra razón, algunas incluso muy alejadas de la realidad y sin cabida en este mundo.

Crítico en la línea de Kant porque creo que deberíamos de indagar en dónde están los límites de nuestros conocimientos, reconocerlos y apegarnos con humildad al espacio que dichos límites nos dejen para respirar. Actuar y desarrollar nuestras vidas de acuerdo a lo insignificantes que somos porque de esos límites no vamos a pasar. Si nos esforzamos mucho podremos ir ampliando uno que otro, poco a poco. Tenemos que aceptar que somos seres sumamente limitados, por nuestra propia salud mental y para sanar a nuestros egos tan enfermos. Dejar de preocuparnos por el cuento ese de salvar al alma que lo único que hace es que desperdiciemos la vida entera por creer en la promesa de que habrá otra vida después de la muerte.

Pragmático porque siendo práctico me ahorro un sin fin de cosas y situaciones que no sirve para nada y no agregan ningún valor a los pocos años de mi vida (de nuestras vidas). Directo y al grano. Los formalismos, las buenas costumbres, la mentada buena educación, las maneras refinadas y todo eso son pura perdedera de tiempo sin sentido. Habría que abolir a la burocracia y a todo lo similar a estas formas de proceder.

Luego entonces, voy contra el existencialismo y su metafísica. Contra el idealismo y su propuesta de entes perfectos como modelos a seguir, como el amor romántico por ejemplo. Aborrezco al dogmatismo porque nos convierte en borregos despojándonos de nuestra capacidad de juicio y decisión.

No creo en el alma, ni en los fantasmas, ni en el diablo, ni en los exorcismos, ni en el pecado, ni en dios, ni la astrología, ni el tarot, ni en sucesos paranormales, ni en el destino, ni en la suerte, ni en la magia, ni el vudú, ni la santería, ni en nada que no pueda ver y tocar. Creo en los hechos más que en las palabras. No creo en la culpa judeocristiana. No creo en la monogamia ni en las relaciones de pareja, defiendo siempre los momentos de soledad y no dejo de buscar compañía valiosa. Creo en la amistad que por mucho supera a todos los demás tipos de relaciones interpersonales; y en el marco de la amistad conservo a los amantes con quienes sé que el interés de la mutua compañía fluye de forma espontánea y natural, los procuro y nuestra convivencia se extendie a muchas más cosas que sólo tener sexo. Nunca le he pertenecido a nadie aunque tal vez dos o tres despistados han creído que sí, ni nunca le perteneceré a nadie porque ni siquiera puedo descifrar si yo me pertenezco a mi mismo. Creo en el infierno, en el paraíso y en el limbo, son esos entornos que cada quién se crea durante el tiempo que esté vivo en este mundo.

Cuestiono constantemente al racionalismo porque se aleja de la realidad poniendo a la razón por encima de lo demostrable y palpable en este mundo. Los alcances de la razón son para tenerles cuidado y andarse con cautela. Gracias al racionalismo creemos que somos inteligentes, hijos de algún dios, los dueños de este mundo. Pensar de esta forma nos ha mantenido conformes y tranquilos, y de paso hemos desgastado y modificado al medio ambiente al punto que estamos metidos ya en un gran lío.

Cuando termine este siglo la población del mundo se habrá duplicado, mientras que por otro lado, la cuarta revolución industrial que ya está en marcha sacará a los humanos de los procesos de producción y toma de decisiones. Las inteligencias artificiales junto a la robótica harán todo nuestro trabajo bien y a la primera, y cuando digo todo el trabajo me refiero al manual y al intelectual.

Watson, una inteligencia artificial creada por un equipo nerds de IBM, ya desbancó a todos los abogados del mundo, y acaba de desbancar a todos los médicos también. Watson tiene mayores probabilidades de ganar un juicio frente al equipo de los mejores abogados del mundo y diagnostica enfermedades con una precisión que ni el mejor especialista del mundo pudiera presumir.

La humanidad se está duplicando en tamaño mientras lees esto y en un futuro inmediato casi no tendrá trabajo si es que el esquema económico capitalista sigue en pie.

Por eso siempre hay que acudir al escepticismo y poner todo en duda una y otra vez, para que no nos vean tan fácil la cara de pendejos aunque lo seamos. Como reza el meme de Nietzsche: just doubt it!

2.11.19

¿De qué crisis me hablas shiava?

Cuando cumplimos cuarenta años encajamos cuarenta velitas en la harina refinada embarrada de betún y prendemos sus lengüitas de fuego como si fueran cuarenta espíritus santos juntos. O en su defecto ponemos en medio del pastel un cuatro y a su lado derecho un cero y también los ponemos a escurrir cera. Con o sin mordida ese día completamos cuarenta vueltas al sol pidiendo un deseo al soplar las velas. El tiempo no avanza para atrás, los años siempre se van sumando. Catorce mil seiscientos días con sus noches incluidas son esos cuarenta años de estar naturalmente inhalando y exhalando aire, a veces dormidas, a veces despiertas, metidas en la diminuta cáscara que forma la atmósfera que cubre a este planeta azul. Entonces alrededor de ese tiempo, días más, días menos, nos preguntamos qué hemos hecho con esos miles de días y miles de noches, la expectativa promedio de vida de estos tiempos cae con todo el rigor para anunciar que de vivir ochenta años vamos en la mitad de la caminata, entonces cierta lógica oculta nos dice que esa primera mitad era la que teníamos que aprovechar para hacer algo con nuestras vidas porque la segunda mitad no parece ser la mejor mitad para empezar a ver si la vamos a armar o no. 

Si nos ha ido bien completamos las órbitas junto al planeta con sus primaveras e inviernos, otoños y veranos, sanas y salvas; y con ánimos de otras cuarenta vueltas más. Pero el fantasma de esa pregunta sobre los logros a la mitad de la vida sigue creciendo hasta que tenemos que enfrentar la respuesta, una respuesta que cada quién tendrá que responderse a sí misma si es que creemos que venimos a esta vida a lograr algo en específico.

Hay quien no llegan a ese número de vueltas y se ahorra todo este trámite de decirse la verdad a sí misma. También hay quién, en un hedonismo de imberbe cría irracional dice que no quiere llegar nunca a esta edad, o alguna edad que por lo que me han contado de viva voz una que otra por ahí puede ser que los sesenta años sean el portal para salirse de aquí, o los cincuenta, y las más despistadas dicen que los cuarenta años son el límite para seguir vivas. En lo personal nunca pensé algo así, sinceramente nunca me ha causado conflicto envejecer, tal vez porque no vi mucha televisión de niña y de chamaquilla solo prendía la TV para ver cine no tan comercial, aunque sí vi E.T. y los Cazafantasmas puede ser que mi tierna cabeza no haya sido manipulada por la cruel mercadotecnia, nunca he comprado una crema anti-arrugas, dos o tres veces me he embarrado mascarillas en la cara porque alguien ya tiene ahí listo el menjurje y si estoy flaca y esbelta no es porque en los últimos años me haya puesto a darle con todo para salvaguardar mi juventud, ejercicio he hecho toda mi vida. Esas que dicen que se van a suicidar al llegar a tal edad son las que posiblemente llegarán a viejas y serán unas viejas (lesbianas) amargadas y arrugadas contra su voluntad frustrada de no haber podido ser unas Dorian Greys. Tal vez acudirán a sabrá Dior que tantas cosas para no dar el viejazo. O en una de esas sí se van a suicidar tras la insoportable levedad (del ser) de estar envejeciendo. Así que antes de llegar a los cuarenta años, si me hacen el favor, pongan en orden sus ideas para que no se les haga bolas el engrudo luego. Y eviten, en lo posible, decir que no quieren vivir más de equis número de años. La realidad es que si su límite eran los cuarenta años llegarán a los cuarenta y entonces dirán que el nuevo límite son los sesenta, y así se la puedan llevar hasta llegar a la vejez y después de todo dirán que haber envejecido no fue tan mala idea. Por inercia, por instinto, todas siempre queremos seguir vivas unos años más. Ahora las jóvenes traen la moda de decir que se sienten viejas prematuras, estas milenials y sus juegos del despiste, déjense de mamadas y aprovechen el ímpetu, salgan a echar lío, todo el lío del mundo, se los dice esta shiava que empieza a ser decrépita, se los paso al costo…

Entonces, volviendo a las cuarentonas, nos acercamos como si estuviéramos perdidas, haciéndonos las despistadas y obviando la trampa que estamos haciendo, y y arrimadas a las que tienen más de 50 años les soltamos el comentario con el vocablo de juventud o de vejez por ahí revuelto en la conversación en un tono para que resalte alguno de estos dos conceptos. Hablamos de juventud si tenemos un vaso a medio llenar en nuestras manos, o tocamos con delicadeza y tacto el tema de la vejez si el vaso en nuestras manos está medio vacío. El objetivo de dicho acercamiento está claro para nosotras, recibir el comentario que nos salve de la revolcada de la ola del tiempo. Nos reconforta escuchar de las más viejas decir que nosotras somos jóvenes, todavía jóvenes, muy jóvenes. Almacenamos el comentario en nuestros subconscientes y esa noche dormimos tranquilas. Tranquilas y jóvenes en el engaño auto-inducido de haber ido con las de más edad a sonsacarles su opinión sobre la juventud. Pasado un episodio así podemos soplar las velas, sean las cuarenta exactas o las cuarenta y tantas y ahora sí amigas, bienvenidas seamos pues, oficialmente, nosotras las jóvenes adultas contemporáneas, a la crisis de los cuarentas.

Nos vemos al espejo con detenimiento, buscamos canas y arrugas con algo de temor, sumimos la barriga, alzamos las alitas y apretamos los bíceps y tríceps para ver que tanta fuerza tenemos. Salimos a la calle y analizamos a las que sí son jóvenes y hacemos comparaciones físicas en específico; que si nos cuelga la lonja más que a ellas, que si nuestras nalgas están más firmes que las de ellas, que si a ellas les brilla más el pelo, etc. Les copiamos sus modas de vestir y arreglarse. Nos embarramos y tragamos cuanto producto nos digan que promete dar el gatazo de la frescura de la juventud y procuramos entender a fondo qué es eso de los antioxidantes en los arándanos. Una mejor dieta llega a nuestro sistema digestivo y tal vez incursionamos por primera vez en el acondicionamiento físico. 

No importa que tanto nos preocupemos por seguir siendo jóvenes, que tantas cosas hagamos o dejemos de hacer, la realidad es que cerca de la media noche los ánimos nos empujan a irnos a meter a la cama, sino es que desde un principio decidimos mejor ni siquiera salir a socializar. La libido se empieza a desaparecer de vez en cuando y ya no andamos en esa urgencia del apareamiento festivo y voluptuoso. Las machinas ya no podemos sostener una erección por horas y es ahí donde ahora sí decimos “vergas” casi con lágrimas en los ojos. Puede ser un duro golpe al ego, a nuestra seguridad y autoestima. El tren se nos fue shiavas, queramos o no, y más nos vale aceptar los hechos tal como son. No es que ya no nos vayamos a poner cachondas, no es que ya no nos vayan a dar ganas de tener sexo, no es que ya no vayamos a querer salir de noche; pero indiscutiblemente ahora las fuerzas internas de nuestros ánimos y nuestras energías, nuestros pensamientos y motivadores, son otros. Una nueva vida se perfila en nuestro horizonte próximo y más nos vale acatar los proceso de la naturaleza con empatía y amabilidad para con nosotras mismas. 

Por otro lado tenemos opiniones más sólidas sobre ciertos temas y certezas sobre qué queremos, quienes somos, que nos gusta, hacia dónde vamos. Pero ni toda la seguridad del mundo nos salvará de la inseguridad de saber que el tiempo ya pasó y ese producto no es renovable, no es acumulable, ni es algo que se puede revertir. La crisis dura y tupida les llega con todo y las golpea fuerte a las que pasaron “sus mejores años” en recato y abstinencia, entonces ellas quieren que el tren no se les vaya y sacan energías de donde ya no las hay para darle vuelo a la hilacha, tardíamente. Se meten los estimulantes que ya no les harán los mismos efectos que diez o veinte años antes, se mezclan en los antros entre las jóvenes que las miran como lluvias fuera de estación y el tremendo golpe de la depresión las tumba al piso, las mete al pozo sin fondo de la desesperación de querer comerse al mundo cuando la realidad es que el mundo ya se las comió a ellas.

Cuarenta escalones hacia arriba y entonces empiezan los escalones hacia abajo, digan lo que digan, es así. No le demos más vueltas ni disfracemos los hechos con bonitas metáforas que nos hagan creer lo contrario. Nacemos, crecemos, por favor de ser posible no nos reproduzcamos y si lo hacemos pongámonos al tiro, y nos morimos; fin de la historia. Entre crecer, coger y morir hay una curva que sube, una cresta, y luego la bajada, con o sin frenos. No es algo repentino donde de los cuarenta años en adelante ya todo esté perdido, no es que en el día catorce mil seiscientos uno necesitemos un bastón ya. No es que la libido desaparezca por completo de un día para otro, ni que nunca más nos den ganas de tirarnos dos días seguidos de fiesta. Pero, por otro lado, el foco rojo se ha prendido y la sirena empieza a sonar, es entonces cuando las cuarentonas que creen no haberse divertido lo suficiente empiezan con su triste y penoso acto de no envejecer. Tal vez esto no pase el mero día del cumpleaños número cuarenta, es más, puede ser que el cumpleaños número cuarenta llegue y pase sin mayores preocupaciones ni sobresaltos, como me pasó a mí. Empecé mi crisis de los cuarentas ignorando mi entrada al cuarto piso, no hice fiesta ni celebración alguna, no me dieron ganas y como ya desde años anteriores tampoco me habían dado ganas de celebrar uno que otro cumpleaños me refugié en ese precedente para escapar de mi tránsito por el arco del triunfo de la llegada al cuarto nivel.

Hemos inventando colectivamente artilugios conceptuales y creo que hasta en las revistas onda Cosmopolitan han salido los desplegados que rezan así: los treintena son los nuevos veinte, luego entonces, los cuarenta son los nuevos treinta. Somos magas que desplazan las décadas como soplando sobre un diente de león y así de fácil todo vuela y se pierde en la corriente del aire. Pero ni los cuarentas son los nuevos treintas ni los treintas son los nuevos veintes. No se apendejen morras, los veintes son los vientes con sus hormonas de los veintes, los treintas son los treintas con sus hormonas de los treintas y los cuarentas son los cuarentas con la falta de hormonas de los cuarentas.

En lo personal, ya para concluir mi stand-up comedy act, les diré que para mí no ha habido y tal vez no habrá crisis de los cuarentas porque desde los catorce años anduve de loquilla tirando party por aquí y por allá, porque viví mis años mozos sin  tanto recato y me divertí y me desvelé y cogí creo que hasta de más, tanto que ahora que la vida me obliga a estar más apaciguada, lejos de sentir que se me fue le tren, este descanso de ya no tener ganas ni tantas energías lo recibo con una gran sonrisa y lo abrazo porque por fin ya no estoy siempre dispuesta a tener sexo, por fin me puedo quedar en casa sola a estar conmigo y sí, tengo muchas preguntas sobre cómo se configurará la vida de ahora en adelante, sé que ahora los peldaños irán hacia el pozo de la tumba y no hay pedido en el ejido, no todo está consumado en mi vida y empiezo a formularme nuevos retos, nuevos destinos, nuevas magias y nuevas formas de administrar mi vida y mis energías.

Está de más decirlo pero lo diré, vivan sus vidas de acuerdo a los años que tengan y gasten sus energías de acuerdo lo que sus cuerpos les permitan, no economicen de más, no despilfarren de más. Una de cal por las que van de arena y junto al desenfreno de los años mozos una buena alimentación, mucha agua y ejercicio siempre serán los mejores aliados para ser o no ser 24 hours party people y llegar a la bajada completas, satisfechas y sonrientes hacia el destino final.

[Este texto está escrito en femenino porque me acaban de avisar hace dos semanas que este siglo es y será el siglo de la reivindicación mundial de la mujer, y yo me alineo a los procesos de la vida y del mundo sin mayor problema.]

15.10.19

Clavados

La muerte lenta empaquetada en bolsitas de a $500 pesos y el kilo de lima saludable a $28 pesos. Los tacos de pastor en la taquería Los Pericos de la Narvarte en $5 pesos cada uno; y siempre, siempre la pregunta de si están buenos. El aguacate por fin a $60 pesos el kilo después de andar por el doble, y en el Hospital General por $843 pesos un análisis completo para saber cómo va el balance de todo lo anterior. El viaje sencillo en metro en $5 pesos, como los tacos de pastor en Los Pericos, y a dos cuadras de ahí, en la taquería Don Frank, los mismos tacos en $28 pesos, pero más buenos. Una mancha roja y todo para dentro. La esquizofrenia y la paranoia incluidas sin ningún costo adicional, también parte del precio a pagar. El placer despistado, ahora inalcanzable, todo se deprecia con un rapidez inverosímil que hay que volver a empezar todo el acto de nuevo, subir a otro trampolín aunque nadie en realidad sepa cómo echarse clavados sin caer de panza o de lomo en la fosa. Luego, si la suerte anda de buenas, dos días sobre el colchón con la carne pegándose a los huesos y las células deshidratadas. La vida veloz empaquetada en bolsitas que no tienen precio, en bolsitas con semillas de ideas que valen más que todo el oro del mundo, que a veces germinan si las siembran, si las riegan, si las cuidan. El internet desde $350 pesos al mes a velocidad rápida, aunque a veces los bytes no pasan. El yoga en el YouTube gratis, de todos los niveles, de todos los tipos, y el cuerpo buscando desentumirse en la terraza rodeada de plantas, pero el cerebro sigue entumido en su propia terraza rodeado de ideas que no germinan con la rapidez necesaria, y la muerte lenta compite contra la vida veloz en un azar que trata de disociarse de toda la depresión casi tan natural que en nuestros tiempos figuran como un estándar, y luego la falta de interés por temas que salgan de nosotros mismos, entonces ensimismados otro día más, otra noche buscando polvo debajo de los muebles. Y por último el silencio, la soledad, la caída de todas las plumas de las alas hasta no poder volver a volar. Y en un milagro otra mañana, otra vez el sol disparando sus rayos de luz-materia en línea recta, certero, fulgurante. El jugo de lima pasando por la tráquea, $28 pesos bien gastados. Las buenas intenciones, las plumas brotando de nuevo en las alas. Y todo lo bueno de nuevo sucede, las ideas han germinado.

30.7.19

It's almost tomorrow

Es que en verdad estoy desesperado decía Hamilton desde un pasillo aislado y oscuro en el fondo de su imaginación. Es que no tengo fuerzas ya ni para levantarme de la cama y Remigio lo escuchaba callado aunque pensaba ciertos cientos de ideas adentro de su cabeza revuelta. Hamilton daba tres pasos después de levantarse de la cama y volvía a caer sin fuerzas en un sillón de la sala. Remigio prefería mejor voltear a ver a los automóviles estacionados afuera de la casa desde la ventana. Hamilton indeciso callaba y los dolores en su sistema digestivo se hacían presentes como los rayos de una tormenta que estaba cayendo sobre ellos y que se sienten caer desde el cielo con una potencia terrible. Remigio se cubría el cuerpo con más ropa para guardar más de su calor corporal y combatir al frío de ese día nublado mientras Hamilton hubiera querido seguir durmiendo otros 3 días sin despertar, pero el extracto de jengibre le revolvía las entrañas, le quemaba el tracto digestivo y le daban ganas de azotar en el piso sin importar que ahí tirado el frío lo pudiese poseer por completo. Remigio intentaba preocuparse, le daba unas miradas furtivas a Hamilton esperando que Hamilton no se diera cuenta de que Remigio lo observaba con intriga, así todo seguiría siendo impersonal, como el sexo fugaz entre dos extraños que no quieren en realidad saber nada el uno del otro. Remigio iba al anaquel y abría los botes para comprobar que seguían sin pastillas e intentaba de nuevo preocuparse por Hamilton pero en realidad por quien se preocupaba era por él mismo. El reloj marcaba el inicio de la tarde y los botes pasarían otra semana sin ser abastecidos mientras Hamilton se retorcía en el sillón de la sala como una lombriz a la que le echaron sal de mar mientras Remigio de vez en cuando, y solo cuando Hamilton dormía, se acercaba a él y le acariciaba la cabeza con los restos de un amor bastante descompuesto, pero amor a fin de cuentas. La historia podría continuar, el narrador podría terminar de narrar las penas de Remigio solamente porque las de Hamilton era mejor no mencionarlas nunca. La historia podría tener un desenlace pero el narrador sabía que lo mejor era no contar el final. Así que sin preguntárnoslo nos dejará a los lectores aquí, en este punto de angustia y al mismo tiempo de serenidad, habiendo conocido algunos detalles de la situación de Hamilton y Remigio pero sin saber qué pasaría después de esa tarde en ese día nublado donde el frío acaparaba los espacios en esa casa abarrotada de situaciones llevadas al límite por dos personas que bastante solas creían hacerse compañía.

1.5.19

62 / Modelo para armar

"Pero en el fondo sé que todo es falso, que estoy ya lejos de lo que acaba de ocurrirme y que como tantas otras veces se resuelve en este inútil deseo de comprender, desatendiendo quizá el llamado o el signo obscuro de la cosa misma, el desasosiego en que me deja, la instantánea mostración de otro orden en el que irrumpen recuerdos, potencias y señales para formar una fulgurante unidad que se deshace en el mismo instante en que me arrasa y me arranca de mí mismo. Ahora todo eso no me ha dejado más que la curiosidad, el viejo tópico humano: descifrar. Y lo otro, la crispación en la boca del estómago, la obscura certidumbre de que por allí, no por esta simplificación dialéctica, empieza y sigue el camino."
-'62 / Modelo para amar' de J.C.
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La vida impracticable se practica por lo general sin ganas, más bien a fuerzas. Es pura falta de práctica según los expertos. La vida no son sumas ni restas, son mayormente divisiones y en algunos afortunados instantes una multiplicación extraña se llega a computar por arte de magia, para luego, por lo general, dividirse de nuevo. Por lo general las cosas que me pasan no son tan generales, son solo las cosas que me pasan a mí y ya. Hace un año se murió mi papá el día de su cumpleaños, por lo general la gente no se muere en sus cumpleaños, pero esas cosas pasan. El año pasado en Marienbad, y yo sigo sin poder recodar lo que pasó hace un año, por eso hoy se podría decir que estoy serio aunque por otras razones, porque yo por lo general estoy contento y no cabría decir que ahora, que hoy, estoy triste, más por las divisiones que por las muertes, en fin, cada quien  con sus memorias y sus recuerdos y eso es todo. Por lo general no hay nada de qué hablar.

Manjar

Casi un adiós pero más seguramente un hasta pronto y después de 3 cucharadas la lengua de Rodrigo manda la señal del sabor dulce pero su cerebro no responde. Come un postre con el sabor amargo de otro trago y todo se revuelve en un desequilibrio callado. Rodrigo voltea hacia arriba para ver la balanza que la justicia sostiene y verificar de qué lado ha quedado el mayor peso. Inhala y los nudos en su garganta se aflojan y se aprietan de nuevo. Exhala y unas gotas saladas caen encima del dulce. Sólo le quedan 7 días para que no haya nada que celebrar. Un rito en solitario mientras la compañía de los objetos le cantarán las mañanitas. Rodrigo no se va a evaporar, va a seguir bien y de buenas, con sus demonios bien emperrados listos para intentar morderlo sin la más remota oportunidad de clavarle ni el más pequeño de sus filosos dientes, Rodrigo estará volando en otro mundo donde nadie tiene fechas especiales y la edad solo es un vestigio en los cuerpos. Las buenas intenciones se burlan de él de una forma totalmente descarada, sigue sin acostumbrarse a esas risas incómodas. En un polo la calma, en el otro polo la desesperación; Rodrigo bipolar cierra los ojos y guarda el manjar en la nevera.